Literatura y buenos modales
Por Paula Ruggeri | Crónica | 28.02.10Nadie debería escribir libros que la Reina de Inglaterra no pueda leer, o comentar afablemente con el Arzobispo de Canterbury…
Nadie debería escribir libros que la Reina de Inglaterra no pueda leer, o comentar afablemente con el Arzobispo de Canterbury…
Mis regalos de Navidad no suelen ser tan variados. Constituyen casi siempre variedad de libros. Por ejemplo, la Navidad pasada recibí los Documentos del Alte. Brown, editados por la Academia Nacional de Historia…
Sobre la guerra se han escrito muchos ensayos sesudos y teóricos, explicando contingencias económicas, conflictos étnicos, y hasta la guerra como arte, como técnica, como ciencia…
Recuerdo cuando Thea, la princesa cretense, conoció a Eunostos, El Toro que Camina como un Hombre. Ella lo olfateó como lo hace un animal asustado, él la miró como lo hace un poeta. “¿Conoces la alfarería llamada Cerámica Kamares?”…
Es una edad de oro, una época de grandes aventuras, de vidas frenéticas y de muertes violentas, un fascinante siglo de rarezas… y mientras sonríe irónico por las quejas de los románticos, Alfred Bester escribe la novela que es fantástica expresión del incatalogable Siglo Veinte…
Ah, cuando yo era joven. Vivía en Siberia, era feliz, no tenía sífilis, no había conocido a Bob.
Fue aquí, en África. Podía elegir a cualquiera, pero tuvo que ser él.
Me abandonó. Y aquí, en el corazón de África, planeo mi siniestra venganza, con el latir de los tambores del siniestro brujo de la tribu, quien [...]
Era realmente una autora maldita cuando escribí esta carta. Casi no tenía publicaciones, todos mis esfuerzos eran vanos, me acosaban acreedores, proxenetas y la peste bubónica de nuestra era, agentes de modelos. Además, me acosaban abogados, gente a la que le pedí dinero…
En enero de 1810, Lord Byron llegaba por vez primera a Grecia. Tenía entonces veintiún años. Su breve pasado contaba con un título de nobleza y una infancia solitaria, un libro de poemas, Horas de ocio…
Un escritor maldito es indefinible.
No obstante eso tiene dos ineludibles características.
La primera es que escribe.
La segunda es que está maldito.
Sabemos muy bien que cuando estemos muertos y enterrados un montón de imbéciles de la Sorbona se va a doctorar gracias a nosotros, que otro montón de hijos de puta se va a enriquecer haciendo nuestra [...]