Derrida en Estados Unidos I: Una aproximaci贸n
Por Diego Gim茅nez | Reportajes | 21.07.09La fil贸sofa argentina Nelly Schnaith dice que toda apertura nos compromete. Encontrar la forma de comenzar o articular un discurso es complicado y me voy a arriesgar citando a un autor aparentemente alejado de la figura de Derrida que es quien realmente me convoca para el presente trabajo. A Jonathan Franzen, ganador del National Book Award en 2001 por The Corrections se le debe, entre otras cosas, el haber redescubierto a mi generaci贸n a Sloan Wilson. Tal es as铆 que no hace muchas semanas Libros del Asteroide a reeditado El hombre del traje gris, obra autobiogr谩fica en la que Wilson narra las dificultades de un excombatiente de la segunda Guerra Mundial al volver al bienestar de los Estados Unidos en la d茅cada de los cincuenta.
La obra fue llevada al cine en 1956 por Nunnally Joh
nson y protagonizada por Jennifer Jones y Gregory Peck. 驴Por qu茅 saco a colaci贸n la siguiente obra? Porque Franzen en el pr贸logo a la misma dice que:
es un libro sobre los a帽os cincuenta. Podemos leer la primera mitad de la novela para divertirnos, y la segunda, para vislumbrar la d茅cada que se avecina, la de los sesenta. Fueron los a帽os cincuenta, al fin y al cabo, los que les dieron a los sesenta su idealismo. Y su rabia.
驴Qu茅 puede tener esto que ver con Derrida? La problem谩tica periodizaci贸n de los sesenta nos sirvi贸 como marco en el que intentar establecer los l铆mites te贸ricos de una 茅poca en que se puso en cuesti贸n, por primera vez de manera sistem谩tica, la definici贸n y las fronteras de 鈥淥ccidente鈥. Situamos aproximadamente los sesenta en Estados Unidos entre la lucha de los derechos civiles hasta la retirada de las tropas estadounidenses de Vietnam. Estudiamos as铆 una escena p煤blica en la que se daban unas intersecciones culturales, discursivas, generacionales y transnacionales en el 谩mbito est茅tico, pol铆tico y filos贸fico. Por lo que, retomando el inicio de la introducci贸n, uno de los aspectos estudiados fue el cuestionamiento generacional de los sesenta por los cr铆menes, de hecho u omisi贸n, cometidos en los cuarenta y cincuenta. En este sentido, la figura de Jacques Derrida aparece en la Francia de la descolonizaci贸n y se manifiesta en un sentimiento de culpa por los pecados de Argelia. Al igual que Bourdieu y muchos otros, Derrida denuncia el eurocentrismo occidental del que nace su radical antihumanismo al se帽alar su logocentrismo.
Asimismo, vimos como la figura del intelectual parec铆a definirse por una especie de estado vol谩til, sin profesi贸n pero ocupando un espacio p煤blico, con unas determinadas funciones intelectuales pero no del todo definitorias, entre las que se encontraban el reformismo, la revoluci贸n o la gu铆a. En cualquier caso hablamos de una figura tan irritante como necesaria en el mismo sentido que el t谩bano de Atenas lo fue para la Grecia de Plat贸n. C贸mo o d贸nde situar la figura de Derrida en tanto que intelectual en los Estados Unidos en los sesenta es el objetivo de la siguiente aproximaci贸n鈥
Diego Gim茅nez
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