“El sueño del celta”, de Mario Vargas Llosa
Por Javier Munguía | Críticas | 29.11.10
El sueño del celta. Mario Vargas Llosa
Alfaguara (México, 2010)
La concesión del Premio Nobel de Literatura 2010 a Mario Vargas Llosa ha sido el acontecimiento literario del año. Por fin la Academia Sueca ha decidido honrarse premiando al gran autor peruano, creador de una obra novelística original y de enorme ambición, reconocida por tirios y troyanos, y merecedora de los más diversos galardones. En la apoteosis de su gloria, Vargas Llosa ha publicado su más reciente novela, un proyecto para el que se documentó durante años: El sueño del celta. Leyendo este libro recién publicado, es difícil no pensar lo evidente: que a Mario el Nobel le ha llegado, aunque muy merecidamente, de forma tardía. Lo ameritaba desde que, con solo 33 años, se convirtió en el autor de tres de las novelas mayores del siglo XX hispanoamericano: La ciudad y los perros (1963), La casa verde (1966) y Conversación en La Catedral (1969). Estas tres obras, osadas formalmente, sólidas en su endiablada arquitectura de rompecabezas y críticas de las peores lacras de nuestras sociedades, habrían bastado para que el autor obtuviera el favor de los académicos suecos. 1982 también habría sido un año idóneo para que Vargas Llosa se hiciera con el premio, ya que a finales del año anterior había publicado otra de sus novelas mayores: La guerra del fin del mundo, una reconstrucción histórica de la guerra en Brasil, a finales del siglo XIX y principios del XX, entre un grupo de fanáticos religiosos y una república emergente, y al mismo tiempo una metáfora de los equívocos que el poder, la corrupción, la búsqueda de la utopía y el desamparo desatan, al grado de desembocar en conflagraciones sangrientas y absurdas. En 2000, Vargas Llosa publicó otra de grandes obras: La Fiesta del Chivo, una novela que reconstruye, con gran intensidad y tensión, la dictadura en República Dominicana de Rafael Leónidas Trujillo. Ese año fue otro momento idóneo que el comité del Nobel de Literatura desaprovechó para premiar al peruano.
El galardón se le otorgó a Vargas Llosa solo en 2010, apenas un mes antes de publicar una de sus novelas menos logradas. Muchos de sus nuevos lectores leerán El sueño del celta y quizá se preguntarán, entre bostezos, qué tiene de genial ese autor reiterativo, más historiador que novelista, que en vez de desasosegar, insensibiliza con sus largos inventarios de atrocidades.
El sueño del celta toma como materia prima la vida de Roger Casement (1864-1916), un irlandés que, al parecer, fue el primer europeo en denunciar los abusos que los países colonizadores ejercían sobre sus conquistados tanto en África como en América Latina. A raíz del descubrimiento de este mundo insospechado, donde la iniquidad y la ignominia habían echado pesadas raíces, Casement pasó de ser un leal defensor de la corona británica, nombrado incluso caballero, a ser uno de sus más acérrimos críticos, un revolucionario que corrió enormes riesgos, que finalmente lo conducirían a la muerte, para que su país se independizara de Inglaterra.
Como otras novelas de Vargas Llosa (La tía Julia y el escribidor, Historia de Mayta, El hablador, Elogio de la madrastra y El Paraíso en la otra esquina) y sus memorias (El pez en el agua), El sueño del celta presenta dos planos narrativos alternados en orden de uno a uno: el primero está ubicado en 1916, año en que Roger cumplía su condena por sedición en una cárcel londinense, esperando la conmutación de su pena o su ejecución; el segundo se remonta a la infancia de Casement, a esos años en que nació en el personaje el ánimo aventurero que lo llevaría en su juventud a embarcarse a África como diplomático de Inglaterra, y llega hasta los últimos años de Casement, en los que sus actividades independentistas lo llevarían a prisión.
Ante una novela dedicada a un personaje como Roger Casement, uno esperaría que la conversión del protagonista ocupara un episodio central, ya que esa toma de conciencia es capital en la vida del irlandés y expresa todo el horror ante los grados de maldad a los que puede llegar el ser humano. Pese a ello, Vargas Llosa dedica a este pasaje un espacio muy pequeño; en vez de desarrollarlo como se merece, prefiere ser extenso que intenso: nos detalla minuciosamente los indignantes casos de aborígenes congoleses y peruanos que fueron golpeados, humillados o muertos por los extranjeros que llegaba a sus tierras a explotarlos. Como si la reiteración no fuera ya un problema suficiente, existe uno más: Roger nunca es testigo de todos estos casos, sino que los conoce de oídas, por informantes muchas veces anónimos, que apenas ocupan unas líneas de la novela. Como estas infamias no son infligidas a seres ficticios que el lector aprecie, con los que tenga cierta empatía, no hacen mella en él. Incluso terminan consiguiendo lo contrario de lo que se proponen: cansan, hastían a fuerza de repetición. El mismo Vargas Llosa hizo decir a uno de sus personajes en La guerra del fin del mundo: “Es más fácil imaginar la muerte de una persona que la de cien o mil (…). Multiplicado, el sufrimiento se vuelve abstracto. No es fácil conmoverse por cosas abstractas”. ¿Hace falta decir que tiene toda la razón el personaje y que en esta breve cita está una de las claves para entender las fallas de El sueño del celta? Faltó metonimia y sobró exhaustividad.
El plano de la cárcel tiene mucha menos información que ofrecer que el plano biográfico, apenas unas pocas visitas que recibe Roger y la relación con el sheriff que hace de carcelero. Para que no exista un desequilibrio notorio entre los planos, Vargas Llosa introduce en el primero, a modo de rememoración del protagonista, información sobre la última etapa de la vida de Casement: la conspiración para liberar a su país. El sistema funciona hasta que llegamos a la última parte del libro, dedicada justamente a las luchas independentistas de Roger. Tanto ha revelado el autor en los apartados anteriores de este asunto que el apartado que cierra la obra, más de 100 páginas de un total de 454, pierde razón de ser: antes de llegar a él ya nos enteramos de todo lo importante con relación a la sedición irlandesa encabezada por Roger; dicho apartado, pues, no hace sino redundar u ofrecer datos de nulo interés para la comprensión de la historia.
La impresión general que queda luego de leer esta novela es que la rica materia prima que la inspiró fue poco aprovechada por el autor. No vemos al personaje fascinante que sugiere la biografía de Casement. No vemos sus contradicciones, sus claroscuros, sus luchas internas más complicadas. Vemos, más bien, a un ser de una sola pieza, digno de admirarse pero poco interesante. Incluso la homosexualidad de Roger, los encuentros sexuales con hombres anotados en su diario (mitad fantasía, mitad realidad), no se expresan con el suficiente ahínco. Al Casement de Vargas Llosa le hizo falta una buena dosis de la osadía de don Rigoberto, el protagonista de otra novela de Vargas Llosa, cuya poderosa imaginación erótica producía fantasías desmesuradas y convincentes.
Toco madera para que El sueño del celta no sea el canto de cisne de Vargas Llosa. Una mala noche la tiene cualquiera (como diría el buen Eduardo Mendicutti), incluso los más grandes. Si bien el autor peruano ya ha entregado lo mejor de su obra, y quizá no alcance de nuevo esos niveles, es dable esperar de él todavía un par de buenas novelas más. Por lo pronto, brindemos por su Nobel, uno de los mejor otorgados de los últimos tiempos, y celebremos leyendo sus creaciones mayores.
Javier Munguía
http://javiermunguia.blogspot.com















29.11.10 22:36 :
[...] This post was mentioned on Twitter by Círculo Lectura Roma, Revista de Letras. Revista de Letras said: “El sueño del celta”, de Mario Vargas Llosa http://bit.ly/fydMew [...]
7.12.10 15:52 :
Vaya Javier; parece que seré uno de los pocos que piense como tu. Despues de muchos años leyendo casi todo lo que Vargas Llosas ha escrito, disfrutando de libros como los que tu reseñas – Conversaciones..; La guerra del fin del mundo; La tia Julia.. , la Fiesta..,etc; Años pensando que injustamente le ninguneaban para el nobel y ahora que se lo dan justo publica el que sin duda es no solo el peor de sus libros sino que es un libro muy malo.La historia podia dar para mucho mas.Compré el libro pensando que una buena historia en manos de V.Ll. seria un libro esplendido.Pasadas las primeras cien paginas se convierte en un libro tedioso,repetitivo y aburrido. Sera una pena que al calor del Nobel muchos “descubran” a V.Ll. con este libro.
29.12.10 16:14 :
Siempre me ha parecido que Vargas LLosa usa en sus novelas, y especialmente en sus artículos y declaraciones, nada más que un montón de obviedades.
18.01.11 20:34 :
Coincido totalmente con Felipe. Es la peor novela de Vargas Llosa. Abruma, aburre y se pone de lado de la opción nacionalista radical irlandesa que representa el Sin Feinn con absoluto asombro para quienes sabemos algo de su biografía. Me ha dejado perplejo su chochez.
19.01.11 13:13 :
Hola! Como bien dice Felipe en su correo, soy uno de los que han “descubierto” a V.Ll. a partir del Nobel, y confieso que “El sueño del celta” me ha defraudado. Es una novela aburrida y tediosa y me ha costado un gran scrificio acabar las últimas 100 páginas. No obstante, antes de borrar al Sr. Vargas Llosa de mi lista de autores favoritos, leeré sus obras de los años 60 y 80 y así tener una idea más clara de su peso literario. Por otra parte, siempre he tenido la sensación de que V. Ll. ostenta una postura política bastante ambigua.
12.02.11 18:21 :
A mí me lo han regalado y, pese a que hace mucho tiempo que le perdí el respeto literario a VLL, principalmente, a partir de sus artículos semanales en EL PAIS, he hecho lo posible por leerlo pero, desde las primeras páginas, he tenido la impresión de que, efectivamente, era un libro muy flojo. Además, está lleno de incorreciones sintácticas, algo que me parece asombroso en un Nobel y sieno la que es la editorial que lo pone a la venta.
Creía que no podía ser y que quizás me estaba equivocando. Por eso he entrado a buscar opiniones negativas y me he encontrado las vuestras. Pero hay muy pocas críticas.
Con lo que entro a lanzar una consideración muy personal: en España, además de poca cultura científica, filosófica, política, estamos perdiendo la que, al menos, deberíamos conservar: la literaria y la artística. Aqui, el pensamiento único, la vagancia intelectual y la reverencia hacia lo políticamente correcto, se han impuesto y tiran del país hacia abajo.
Si me he pasado, agradecería que me lo dijeran.
25.02.11 17:03 :
Hola, soy un seguidor de Vargas Llosa desde que leí de niño La ciudad y los perros y es uno de mis autores preferidos: me alegré sinceramente cuando le otorgaron el Nobel. Actualmente estoy leyendo El sueño del celta y llevo aproximadamente el 75 %. Tomé la lectura con ilusión y hasta con cierto anhelo. Pero debo reconocer que me está defraudando. Aunque la obra comienza bien y parece que sube de ritmo en los primeros capítulos (sobre todo en la parte del Congo) todo ello se repite incesantemente en lo dedicado a la Amazonía y nos ofrece un personaje, a mi parecer, plano y lleno de tópicos (tanto personales como literarios). Esta novela adolece de defectos que he encontrado en libros de autores de calidad muy inferior a Vargas Llosa. Me pregunto si la ha escrito él realmente o hasta los nobeles tienen ‘ghost writers’.
16.03.11 13:14 :
Bueno, me alegro de encontrar opiniones coincidentes con la mía. Acabo de terminar la novela y devolverla a la Biblioteca Municipal (jamás la hubiera comprado). Sin embargo encuentro muy tímidos los términos negativos de la crítica. Para empezar no se puede hablar de novela ni casi de libro, todo lo más materiales en bruto que podrían hacer de base a una novela con muchísimo trabajo posterior; después no sé quien lo habrá escrito, desde luego el Vargas Llosa de La tía Julia y el escribidor no, aunque ahora se dedique a múltiples cosas es imposible que sea él. Tampoco sé en que idioma está escrito, por supuesto no en español. El colmo ha sido ya al final lo de “Garrison Church of the SAVED Heart” vamos, ni corrección de pruebas (y eso que el final s efecha en Abril, con seis meses para la edición). Total, un bodrio indigno de un negro sin experiencia literaria. Gracias
30.04.11 20:49 :
Resulta un tanto difícil criticar la novela de un gigante de la literatura a quien le dieron el premio Nóbel (muy, pero muy merecido y muy atrasado también) un mes antes de publicarla, pero debo confesar que estoy de acuerdo con quienes tuvieron la osadía de decir que no es uno de sus mejores libros. El comentario de Javier Munguía es acertadísimo. Roger Casement, sobre quiene escribí una tesis universitaria en Londres en 2003, daba para mucho más. En El Sueño del Celta, parece un personale unidimensional, y el libro parece una biografía un tanto plana de un personaje fascinante. Sería estúpido compararme con un gigante de la literatura, entre otras razones porque no he escrito aún un libro, pero vale mencionar lo que me ocurrió: cuando le dije a mi supervisora que quería escribir mi tesis sobre la vida de Casement, se asustó y me dijo que era demasiado. Se trataba de un ser tan complejo que no me habría alcanzado el límite de palabras que me obligaba usar la universidad para siquiera arañar la superficie de Casement. Me aconsejó que solo me concentrara en una de sus campañas. Lo hice: mi tesis trató sobre su campaña en el Putumayo. En el caso de MVLL, da la impresión que ha enlatado demasiado en un libro relativamente corto, si lo comparamos, por ejemplo, con La Guerra del Fin del Mundo. Me habría gustado, por ejemplo, que explorara literariamente el hecho de que Casement fue enterrado junto al Doctor Crippen, un médico “alternativo” que presuntamente asesinó a su esposa, y que fue ejecutado. Lo menciona en el epílogo. Hay romores que dicen que le cadáver enviado a Dublín para su sepñultura era el de Crippen y no el de Casement. No explota su relación con Conrad, con quien vivió en el Congo, o con Arthur Conan Doyle, que fue un destacado miembro en la campaña contra Leopoldo II en el Congo, y quien al parecer se inspirió en Casement para su personaje Lord John Roxton en The Lost World. O su relación con Edmund Dene Morel, el líder de la campaña contra Leopoldo II. Solo trata de manera superficial algunas de las relaciones personales de Casement. O, como muy bien apunta Javier Munguía, la homosexualidad de Casement, que solo fue descubierta cuando confiscaron sus diarios personales. En fin, como dice Javier, una vez más acertadamente, esperemos que El Sueño… no sea el canto de cisne de MVLL. Sería una pena y nos quedaríamos huérfanos de imaginación.
8.05.11 21:09 :
Es el primer libro que leo de MVL. Me lo regalaron por mi cumpleaños y por deferencia a quien me lo regaló, estoy intentando no dejarlo a medias pero no creo que pueda acabarlo. No soy una experta literaria, ni mucho menos, pero leyendo el libro me he preguntado varias veces cómo han podido darle un Premio Nobel si escribe así. Lógicamente es una osadía decir eso porque ha escrito muchos libros en todas su carrera, y por lo que decís, muchísimo mejores que este. Un libro me gusta cuando deseo tener un momento en el día libre para meterme en él y entretenerme, evadirme, pero con este libro… es casi una obligación. Acabo de empezar “la amazonía” y me he aburrido tanto, que lo he dejado y me he puesto a buscar críticas, a ver si alguien coincidía conmigo o era yo , que no tengo visión literaria y sólo busco entretenerme con la lectura. Por otro lado, me ha sorprendido mucho encontrar también ciertos errores gramaticales cuando se supone que los libros se revisan previamente a su edición. Creo que se ha sacado rápidamente nada más recibir el Nobel. De hecho, si no llevara la etiqueta del Premio Nobel, mi tía no me lo hubiera regalado por mi cumplaños.
9.05.11 1:10 :
Estoy por comenzar a leer el libro…. no me alientan mucho los comentarios!!!
Pregunto: ¿ por qué en la reseña no nombran “Las visitadoras” , para mí, una de las mejores obras de Vargas Llosa?
Saludos…
10.05.11 14:28 :
Quiero referirme al comentario de SUJU. Me parece un error comenzar a leer a MVLL con El Sueño del Celta y en base a un solo libro, descalificarlo como Premio Nóbel. A él no le dieron el galardón por esta novela desafortunada, sino por su obra de toda una vida. El libro no lo publicaron apuradamente debido al Nóbel. Ya se había anunciado la publicación de ese libro mucho antes del anuncio del Nóbel. En Europa, la mayor parte de libros nuevos son publicados en noviembre, aunque no culpo a SUJU por pensar que fue sacado al mercado de forma rápida, pues el contenido parece sugerirlo. No es una de sus mejores obras, eso está claro. Pero ten cuidado antes de descalificar a MVLL. Si hubieras leído sus mejores obras, estarías de acuerdo con muchos de nosotros: ese Nóbel no solamente se lo merece sino que da la impresión que no se lo dieron antes por un ejercicio de mezquindad política por parte de la Academia Sueca. Yo no comparto en absoluto las ideas francamente reaccionarias de MVLL, pero en él hay que separar al político del novelista. Yo le aconsejo a SUJU que se olvide de El Sueño… y busque, por ejemplo, La Guerra del Fin del Mundo, entre los libros más antiguos, o La Fiesta del Chivo, entre los relativamente más recientes. Aparte del Hablador, que no es un buen libro tampoco, la mayor parte de las novelas de MVLL son excelentes. Entre sus obras “ligeras” hay que leer La Tía Julia y el Escribidor o Pantaleón y las Visitadoras, donde hace gala de un humor corrosivo y francamente divertido. O Conversación en La Catedral, entre las “pesadas”. En fin, que MVLL sigue siendo un gigante, a pesar de todo.
8.06.11 22:30 :
Comparto en parte el escrito de Javier.
No obstante es un libro que uno empieza a leer y no lo deja hasta llegar a su final.
Desepciona en algunos momentos, el final en la carcel, lo exahutivo en cuanto a datos historicos en determinados momentos.
Logra ponernos a pensar sobre las llamadas “bondades” del colonialismo, nos muestra de una manera dificil de describir en papabras hasta donde puede llegar el ser humano, esta visión es desgarradora y asustadora pero real.
Desde que leí este libro interrogo toda información que nos entregan quienes manejan los hilos del poder.
27.06.11 17:38 :
De acuerdo.No es la mejor novela de VLL y tiene incorrecciones sintácticas inconcebibles,que no he hallado en sus otras obras,pero la verdad es que el hecho de que no se pueda dejar de leer una vez comenzada es un hecho ajeno a la fama del escritor y tiene más que ver con lo que creo que son las intenciones de la obra.Una vez la lees,has reflexionado tan larga y hondamente sobre cuestiones históricas y existenciales sin ni siquiera proponértelo,que ya sólo por eso ha merecido la pena. Ni un adorno,ni una licencia descarga la tensión de los impresionantes relatos de terror y crueldad.El estilo aquí va exculpado con el tema:la vida misma.No he vuelto a pasar desde que terminé de leerla por delante de uno de esos emigrantes que extienden la mano a nuestro paso en la calle,sin que me asalten sentimientos y preguntas que antes no me hacía de la misma manera.¿Será eso lo que un maestro de la pluma ha intentado decir?.En Maputo,me soprendieron no hace mucho las mismas miserias humanas y lo conté a mis cercanos.Espero que la novela de VLL va a ser más difundida,conocida y respetada.Me sobra con esto…aunque no la veo una novela de tesis,por suerte.
8.08.11 20:24 :
Acabo de leer el sueño del celta hace unos pocos días y he de reconocer que sufrí con el libro, ¡pero por que lo estaba terminando! He leído un par de libros de MVLL y no soy tan buen lector como parce ser que son la mayoría de los comentaristas que me preceden, pero me encuentro en la necesidad de manifestar que El sueño del celta me ha parecido un libro interesante, serio, muy documentado y que me ha hecho reflexionar sobre algunos aspectos de la historia reciente que me resultaban totalmente ajenos. Me ha sorprendido la imagen que da del gobierno inglés presionando con el de EEUU para que acabaran los crímenes en el Congo y la Amazonía. También el empleo de algunos términos “mándate mudar” y similares, pero me ha resusltado muy interesante, y de hecho lo acabo de recomendar como una lectura que hace reflexionar sobre la condición humana.
21.08.11 18:00 :
no he leído el sueño del celta pero si otras muchas novelas de vargas llosa para mi la mejor es la fiesta del chivo puede parecer cruel de hecho lo es pero como novela me parece buenísima refleja los extremos de maldad de la condición humana que decir de lituma en los andes muy buena también ahora después de leer vuestros comentarios se me han quitado las ganas de leer el sueño del celta
12.09.11 20:04 :
Después de terminar de leer Fortunata y Jacinta, me he puesto con El Sueño del Celta, que me regalaron en noviembre del año pasado. Tengo que decir que leí hace muchos años Pantaleón y las Visitadoras, y no me gustó. Desde entonces no he vuelto a Vargas Llosa hasta ahora, y la verdad es que no sé si voy a llegar hasta el final de esta novela. Se me está empezando a atragantar de manera galopante (acabo de pasar por la entrevista con el capitan … , de la Force Publique, en la parte de El Congo)..
Sobre todo, la inevitable comparación, en mi caso, con Galdós me resulta abismal,
17.10.11 8:35 :
Interesantes los comentarios. A mi el libro me gustó y mucho. Están juzgando injustamente a un escritor mayor por las primeras veinte páginas de un libro que empiezan a leer. Algunos recién se enteran quién es MVLL y ya lo descalifican.
El libro es bueno por algunas razones:
1.- Porque pese a los anios MVLL no deja de sorprender por la manera en que construye sus historias ( la caja china)
2.- Porque nos presenta la antítesis de su visión política (es un opositor tenaz de todo tipo de nacionalismos).
3.- Por lo que podemos descubrir en algunas manías de Cassemet (que son las del propio MVLL, por ejemplo cuando prepara manana y tarde las líneas generales del informe de manera obsesiva, cuando escribe a mano con letra rápida y clara)
4.- Porque nos recuerdan pasajes de sus obras mayores. ( quien haya leído La Casa verde y El Hablador notará que hay muchos pasajes similares que describen la majestuosidad de la selva, las correrías, el conflicto permanente entre cristianos y salvajes)
Que hay pequenios errores, probablemente. Y no sería la primera vez. También los hay en El Pez en el Agua, un librazo. Le quitamos el Nobel? No pues, mejor leámoslo con más calma.
17.10.11 9:17 :
Bruno
No es cuestión de “errores” y nadie está pidiendo que le quiten en Nóbel, parece que no has entendido la naturaleza de estos comentarios. No me parece un gran libro simplemente porque le falta la riqueza idiomática y de contenido que tienen otras novelas suyas. Tampoco es questión de lerlos “con calma”. No hay novela que se lea a los apuros. Tú comparas El Sueño… con El Pez…Son dos libros differentes. El Sueño… es una novela, una obra de ficción, mientras que El Pez… es un libro de ensayos. El personaje de Casement daba para tanto como el protagonista de La Guerra del Fin del Mundo, el Conselheiro. No explota la riqueza de la vida y als contradicciones de Casement. Te lo digo yo, que he estudiado la vida de Casement por años. A las finales, es cuestión de gustos. Aquí hay muchos comentarios. A uno no le gustó Pantaleón y las Visitadoras, a mi me gustó mucho. Alguien dice que La Fiesta del Chivo es su mejor novela, para mi está entre Conversación en la Catedral y la Guerra del Fin del Mundo. Todos los comentarios son subjetivos, así que eso de pedir “calma” me parece un poco exagerado.
13.12.11 13:34 :
[...] http://www.revistadeletras.net/el-sueno-del-celta-de-mario-vargas-llosa [...]
31.12.11 7:16 :
Acabo de terminar El Sueño del Celta. Antes de esta sólo había leído La Ciudad y Los Perros, la cual me pareció una obra magnífica, vehemente, de gran riqueza idiomática y con personajes muy complejos psicológicamente. Comparto muchos de sus puntos de vista acerca de “El sueño…”, me parece una obra repetitiva, tediosa, con mucho que le sobra, en la que Vargas Llosa no se atreve a profundizar en aspectos psicológicos y dialécticas en las que se ve envuelto Casement a lo largo de su vida, hay una lluvia de personajes sin trascendencia que no logran despertar nada en el lector. Reconozco que gracias a Vargas Llosa descubrí a un personaje históricamente interesante como Roger Casement y si no hubiera leído antes La Ciudad y Los Perros, quizá estaría creyendo que los de la academia sueca se habían equivocado al darle el nobel.
31.12.11 14:03 :
De acuerdo con Diego Alfaro. Al Sueño… le falta la riqueza del lenguaje, la complejidad del personaje y le profundidad de la historia. Roger Casement es un personaje que vivió, además, en momentos cruciales en la historia de la humanidad: el comienzo del saqueo organizado de Africa, la rebelión irlandesa, la primera guerra mundial. Todo eso ocurre en la novela de una manera superficial, casi irrelevante. Una pena. El Sueño… debió ser el doble de larga y muchos más metros de profundidad.
27.02.12 19:47 :
Hola a todos, como dominicano fuy de los primeros, creo, en leer La Fiesta del Chivo, y, sin lugar a dudas, me atrapo desde las primeras lineas, sin embargo, en El sueño del celta, no he podido encontrar la misma satisfacion, confieso que no soy un gran lector, pero leyendo sus comentarios, me he podido dar cuenta que no soy el unico que le cuesta trabajo asimilar esta novela.
3.05.12 17:15 :
esta muy chebere esta ermosa
12.05.12 18:55 :
Leer El sueño del celta no fue la experiencia agradable que yo imaginaba. Y no lo fue por la técnica usada y el desarrollo, lamentablemente asfixiante en su tratamiento. No creo que mi lectura haya sido errónea; pero sí se cansó mi concentración en la mitad del libro teniendo la sensación de que podía omitirse decenas de hojas sin afectar la historia.
La lectura tropieza -con más frecuencia en el capitulo de Irlanda- con una masa de detalles, nombres, sucesos, lugares que son mencionados para reforzar el realismo novelesco, pero sobresalen del camino para entorpecer el andar del lector que lo recorre. Quizá la intención fue darle a la novela un aspecto de crónica, una especie de biografía de un personaje, símbolo de la libertad, y dotarlo de un mundo tan real como el nuestro, aunque precisamente, por tal razón, la historia pierde emoción e intriga en el desenlace.
Es inevitable que a mitad del libro el lector quiera informarse sobre el protagonista de la novela, llevado por la curiosidad al saber de ciertos personajes como Leopoldo I, que le dan un aspecto realista equiparable y comparable a la historia real, y por lo tanto es posible apoyarse en libros o en la internet para estar al tanto de la situación. Esta curiosidad, lamentablemente, le descubre el trágico final del personaje real Roger Casement, sentenciado a morir y ahorcado en la prisión de Pentonville, Londres (lugar desde donde la novela principia), con lo cual se destruye toda sorpresa de un final más apetecible para el lector.
No obstante, la novela progresa sin vaticinar cambios favorables, transcurre más bien entre los recuerdos de un condenado a muerte, que sabemos insalvable, y se desarrolla en el pasado para lograr su atractivo. Pero cuando los recuerdos se agotan, la expectativa de la novela decae y se llena de datos, de sucesos y nombres meramente referenciales, que el lector difícilmente asimila. El lector se da con escollos, de excesivos detalles que lo separan de un final, que por demás ya sabe.
En mi opinión el personaje de Vargas Llosa no escapa ni se desenvuelve a su entera libertad, pues está atado a su historia real, a su biografía, y no se puede esperar lo que muchos novelistas declaran de sus personajes (incluido Vargas Llosa): que llegan a tener tal autonomía que el escritor solo se limita a soltarle las riendas y ver en qué termina.
12.05.12 19:52 :
ALGUNAS INCORRECCIONES DEL ESCRITOR Y LOS CORRECTORES DE LA EDITORIAL
El Sueño del celta no se salva del descuido gramatical, sintáctico y otros. A continuación algunos fragmentos encontrados:
Pág. 70
“Alice se convirtió en la tutora y guía intelectual de Roger, quien, vez que estaba en Londres, acudía semanalmente al salón de la escritora.” No se entiende el “vez que estaba en Londres”.
Pág.175 – 177
El narrador menciona “volvió a suspirar” tres veces y antes menciona “suspiró” . Quizá frase podía cambiarse por alguna similar para evitar repeticiones.
Pág. 236
“La impunidad y su poder absoluto habían desarrollado en estos individuos tendencias sádicas, que, aquí, podían manifestarse libremente…”. Quizá me equivoque, el “aquí” es innecesario y se sobrentiende.
Pág. 238
[...] “parecía menos sanguinarios que otros jefes: se lo había visto azotar a indígenas…” ¿se lo había?
[...] “tenía siete mujeres viviendo con él y una nube de hijos”. Una nube de hijos es una metáfora extraña para referirse a cantidad.
Pág. 242
El narrador menciona como descripción de una de las personajes que posee “mirada azul”. Se entiende que el color de sus ojos es azul. Pero más abajo menciona para otro personaje “mirada blanca”. Para no provocar esta comparación quizá deba cambiarse la expresión. Además, es algo difícil imaginar una mirada blanca para referirse a la inexpresividad de una persona.