“Fin”, de David Monteagudo
Por José A. Muñoz | Reseñas | 28.03.10Esta reseña nace de la decepción más absoluta. Muchos, ante una situación similar, hasta declinarían la opción de publicar lo que fuera sobre un libro que no les ha aportado nada. A mi sí me aportó: tedio, estupor, aburrimiento y alguna que otra carcajada similar a la que provocan las películas de Leslie Nielsen. Una carcajada de la que llegas a avergonzarte porque lo que quisieras realmente es dedicar ese tiempo a cosas más interesantes.
Había leído reseñas, entrevistas y críticas muy favorables sobre Fin, la primera novela que publica David Monteagudo. En todas partes se destacaba el hecho de que este individuo trabaja en una fábrica de cartón (¿y?), que su vocación creativa es tardía y, poco más o menos, que su novela es una maravilla que no hay que perderse. Me dejé convencer. Cuando el libro llegó a mis manos decidí mantenerlo en la reserva, dispuesto a gozar con una obra que me dejaría, seguro, con la boca abierta. Y sí, así me quedé cuando finalmente me adentré en sus páginas. Llevaba pasadas 30 y pensé “Pero, ¿acaso nos hemos vuelto locos?”. Seguí avanzando y no podía dar crédito a lo que estaba leyendo. Las absurdas peripecias de un grupo de antiguos compañeros de peña que se reunen en un refugio para recordar viejos tiempos, marcados por un turbio personaje al que le hicieron pasar por no se sabe qué ni por qué y que experimentan sucesos extraños que les llevan a situaciones límite, tienen menos interés que los diarios de un monje cartujo.
Monteagudo hace gala de una falta de técnica total en la creación de personajes (todos ellos típicos, encontramos más riqueza en los roles utilizados en películas de teenagers); también en la elaboración de diálogos (los de esta novela parecen escritos por los guionistas de las series de José Luis Moreno, lo que quizás nos remita a su “amplia” cultura televisiva) y, por si fuera poco, en la habilidad para mantener un arco narrativo firme y que permita llevar al lector a esa “sorpresa” que, si se está atento a la lectura, es más previsible que el discurso navideño de nuestro monarca.
Que intente ofrecer un fresco de los cuarentones (¿en serio son tan cortitos? Si voy a convertirme en un personaje similar a los del libro, ¡por favor, no quiero cumplir los 40!) en el que se referencie el remordimiento, las “complejas” relaciones de pareja y de amistad en las que el mayor de los conflictos viene dado por el tamaño y valor del coche que conduces… , o incluso en uno de los pasajes más ridículos, que se debería coger con pinzas, ¡la xenofobia!, da una idea de lo errado del planteamiento. Podría haberse quedado en un proyecto modesto pero efectivo centrado en la intriga y dejarse de análisis generacionales, dando pena lo que pretendidamente debe ser gracioso y grima lo que debiera provocar angustia. La superficialidad de los personajes puede con el peso de la historia y eso la arrastra hacia un final que se desearía hubiera llegado mucho antes de la página 350.
Dicho lo cual, que no es poco, cabe una reflexión acerca de estos productos que hacen sospechosamente real la sentencia aquella de “la novela ha muerto” que dijo Eduardo Mendoza y por la que casi le matan a él. Los que nos dedicamos a esto de opinar sobre lo que leemos de una manera más o menos profesional, deberíamos arrepentirnos por haber simplificado nuestros criterios en base a cuestiones que van más allá de la calidad de las obras con las que desempeñamos nuestro trabajo. Quisiera creer que la cosecha de buenas críticas que ha logrado Fin son fruto de una lectura rápida; de, y esto es una suposición, rumores infundados (“me han dicho que aquél ha dicho que el otro le dijo que este libro es obra de un genio” y todo parte, claro, de una conversación de café en la que intervino… el editor), o de la influencia de determinada publicación donde apareció una simpática nota. Y si esto es así, con la cantidad de libros que se publican al año, no quiero pensar en la mala influencia que estamos ofreciendo en los, espero, pocos que deciden leer los libros que recomienda la crítica bajo esos principios. En lugar de seguir las pautas que marcan otros en las habituales fiestas y reuniones que se organizan para “untar” a los medios, deberíamos hacer un acto de constricción (editores y periodistas) y dedicar ese tiempo a leer lo que tenemos entre manos. A ver si ahora resultará que estamos educando a futuros escritores que seguirán los pasos de Monteagudo. Suficiente será conocer esas ocho o nueve obras que, dice, tiene guardadas en el cajón. Y las que vengan. Recordemos que globos sonda como los de Pablo Tusset y Carlos Ruiz Zafón se acaban deshinchando en poco tiempo. No hay quien aguante tanto aire.
Añadan a esa lista de exitosos autores que sobrevuelan el cielo a base de soplidos a David Monteagudo, cuya escritura hace que Dan Brown sea un más que digno sucesor de Shakespeare.
José A. Muñoz













29.03.10 1:03 :
Hola,
Mi pareja y yo compramos el libro animados por esas mismas reseñas que citas. Lo empezó a leer él, y al cabo de un rato me dice: “No doy crédito”. “¿Tan bueno es?”, pregunté yo. “No, tan malo”. No sé qué le ha podido pasar a la editorial que lo publica, y que generalmente mantiene un buen nivel: ¿ha tenido que publicarlo por hacer un favor, o ha sido un puro y simple desliz? Estará contento con el montón de libros vendidos, pero ¿al precio de decepcionar a sus lectores?
En fin, estas líneas para agradecer una reseña sincera sobre el último bluff de la temporada.
Un saludo,
Alia
30.03.10 13:34 :
Hola,
A nosotros nos pasó lo mismo. Lo compramos animados por las críticas y cuando mi chico empezó a leerlo, yo le pregunté con curiosidad “¿qué tal?” y él dijo con cara rara “el caso es que cuesta entrar”. Total, que ambos nos acabamos el libro y aún no habíamos entrado.
Vamos, que un chasco fenomenal.
Gracias por la reseña.
Un saludo,
m.
30.03.10 14:23 :
A mí me gustó mucho.
6.04.10 21:10 :
Suscribo tu crítica, he llegado buscando alguna crítica de la novela ya que pensaba que a lo mejor era un bicho raro y no tenía criterio… yo personalmente “piqué” al ver el reportaje que le hicieron en Pagina2. Para mí es bastante irregular, arranca bien, tiene algún diálogo brillante pero también hay mucha farfolla, el desarrollo es más que previsible y el final digno de película de serie B americana.
Las opiniones como siempre son objetivas aunque no el leismo de la página 15 y el “a dentro” de la 131.
8.04.10 10:49 :
Estoy plenamente de acuerdo en que fue un tedio mantenido hasta el final. Lo cual me confirma a qué interess obedecen una parte importante de los críticos. ¡Qué pocos se mojan como en la crítica de Josep!
Salud.
28.04.10 16:00 :
Completamente de acuerdo con la crítica. Lo peor no es que el libro sea malo (muy malo, incluso produce vergüenza ajena), sino que muchos lectores supuestamente “avisados” nos hemos sentido defraudados por la crítica, la editorial, el aura de libro-que-hay-que-leer-de-un-autor-hasta-ahora-oculto. Basta ya. Hasta el mismo editor debe de saber que muchos adolescentes escriben mejor. Hubiera gastado mejor mi dinero y mi tiempo en otra cosa.
12.05.10 12:02 :
Hola
Es malo sin más . Te sabe mal haber perdido el tiempo leyendolo . Ojala hubiera desaparecido como alguno de los personajes sin venir a cuento .
Saludos
18.05.10 17:49 :
Pues a mí me ha gustado. No me ha entusiasmado, pero me ha entretenido, que ya es bastante. Y por lo menos, no he encontrado ninguna (o casi ninguna) falta de ortografía, que ya es mucho para un libro actual. ¿Alguien ha leído Nocturna? Aquello no son faltas de ortografía, es un auténtico boicot a la editorial por parte de un corrector mal pagado, seguro. Bueno, los que estáis tan enfadados porque no os ha gustado la novela, podéis pedirle explicaciones a Jordi Llavina, que es el que descubrió el diamante en bruto que se supone que es su autor.
27.05.10 3:01 :
El libro me ha costado bastante caro -aquí en México Acantilado es una de las editoriales más caras del mercado-, y por las críticas equivocadas de revistas como Qué Leer, me he dejado llevar y comprar este libro bastante horripilante que no es más que una pérdida de tiempo, una basura en el sentido más amplio de la palabra. Yo no le concedo absolutamente nada, me ha hecho perder mi tiempo.
Ojalá hubiera un modo de recuperar mi dinero e invertirlo en algo mejor. Lástima.
3.06.10 1:25 :
Me alegra comprobar que el criterio de los lectores se mantiene intacto y no es manipulable, al contrario de buena parte del periodismo cultural que se hace en este país. Tanto a los que les decepcionó el libro como a los que les gustó (lo siento, esta vez sois minoría), gracias por participar.
Aniuska, sí, a Jordi Llavina le debemos mucho, no sólo el descubrimiento de esta novela y de su autor. (Léase en tono irónico, que no se me malinterprete y se entienda como un elogio, por favor).
9.08.10 22:19 :
Lo cierto es que las primeras páginas me han dejado esa misma sensación de incredulidad.
Por suerte me lo he comprado hoy a mediodía y ya lo he terminado:es decir, ha sido como verse
seis capítulos del tirón de alguna serie americana un poco flojita; y ya.
Supongo que debería haber hecho caso a lo de las 30000 copias vendidas
y dejarlo en la estantería de la casa del libro.
!
8.09.10 6:46 :
A mí me ha gustado mucho. Me costó entrar, por el primer capítulo, que no me gustó, pero va ganando. No es perfecto, claro (es verdad que tiene alguna comparación vergonzosa), pero mantiene el suspense hasta el final, que me ha encantado.
16.09.10 0:57 :
Malo de solemnidad, no hay por donde cogerlo, de mear y no echar gota. Me da pereza hasta argumentar mi opinión; ni tan siquiera merece la pena perder el tiempo en ello después de lo invertido en las 350 páginas de NADA. Sólo dejo una observación acerca de los personajes (o personajillos) : todos los caracteres de la novela son poco menos que tontos de campeonato; no, todos no : los masculinos son, digamos que, talentosillos, medio culto uno, medio artista el otro, incluso…. , pero son unos capullos integrales y unos fracasados, todos, todos excepto el maricón, ese es el bueno, es el líder, es el sensato, el héroe, el que siempre sabe cómo seguir adelante, triunfador a la vez que reflexivo, sensible, comprensivo y viril, es Harrison Ford, gay pero Harrison Ford … Qué decir de los personajes femeninos : pues que las mujeres son todas tontas de remate y alguna incluso más, pero todas… exceptuando a la puta (quiero decir, la scort), así de simple, ves qué bien, todas de encefalograma plano pero la puta tiene tres carreras, es deportista a tope y encima está como un quesito … ¡anda ya, hombre anda ya! Qué despropósito de personajes, qué de clichés reproducidos, de topicazos, qué diálogos tan aberrantes, qué estructuras… Pido disculpas por el lenguaje soez empleado en esta opinión, pero los sapos y culebras que voy soltando por los dedos ilustran mi nivel de decepción. ¡En FIN!
21.09.10 8:07 :
Buenas,
Ayer noche terminé de leer el libro y debo decir que, muy al contrario de casi todos los comentarios acá expuestos, me pareció que Monteagudo logra la creación de una atmósfera absolutamente apabullante, en la cual él mismo elimina, por así decir, esos personajes que acá con tanta saña han analizado. A partir de un estilo sobrio, sencillamente elegante y en ningún momento pretencioso (y esto hace referencia, quizás, a los signos de interrogación entre paréntesis luego de que el autor de la reseña explica que trabaja en una fábrica de cartón), se crea una situación absolutamente distópica, no por esto en el orden de la ciencia-ficción, como muchos reseñistas han querido ver, sino de lo fantasioso absurdo, absolutamente desordenado, que puede (o podría, en un mundo paralelo, como dicen los propios personajes) suceder.
Eché en falta en esta reseña, cómo no, algún argumento más contundente del autor para expresar su descontento asombroso con la novela. Me parece que cae en la sencilla trampa de la supuesta frivolidad y llaneza de los personajes; por demás, creo que con un solo elemento difícil es la novela que pueda ser desmenuzada negativamente, como aquí se intenta. Esa sencillez de los personajes está expuesta, precisamente, por la sencillez de la ocasión que da origen a la experiencia ante la cual se ven envueltos. No reconocer la tensión, por ejemplo, de cada uno de los momentos en los cuales el grupo (o lo que queda de él) se enfrenta a ese mundo despojado de lo humano simbolizado en lucha con los animales (los leones, los galgos, el oso, el tigre) me parece que le quita mucho mérito a la lectura realizada, por no decir a la reseña (incluso uno de esos personajes que aquí se tachan de “cortitos” dice en algún momento: “Sí, aún recuerdo lo que es ser una persona.”). La sencillez de los personajes, también, se expresa en la constancia de creer que todo lo que sucede es por obra de “El Profeta” (y luego, casi al final, se darán cuenta de que el hombre, el humano, ha perdido incluso el poder de la magia y la brujería, de la superchería, puesto que él ya no es más que un sencillo animal.
Y también, en ese mismo orden de ideas, no fijarse en el estilo de la narración, en el lugar mismo del narrador que se inmiscuye en lo narrado guardando una distancia prudente, no omnipresente, pero sí por lo menos lejana, de lo que sucede -que es precisamente lo que tensa las cuerdas nerviosas de los personajes-, es llevar a cabo una lectura imparcial. El juego mismo que pretende la novela es el de enfrentar a un “everyman” (así, “cortito”, llano, simple) a un evento absurdo, fantástico y bizarro que sucede de un momento a otro. No hay necesidad de héroes, o de personajes aún más complejos. La discusión de la xonofobia precisamente hace eso: poner en boca del personaje lo que, para bien o para mal, está en boca de muchos de los “everyman” españoles.
saludos,
Camilo
21.09.10 8:51 :
Gracias por tu exposición, Camilo, aunque esté totalmente en desacuerdo, como encontrarás comprensible. No entiendo esa búsqueda de profundidad en obras mediocres. Es como hacer una tesis doctoral de “Aterriza como puedas” (película que me encanta, por cierto): factible, pero fuera de lógica. Mi reseña se basa en la experiencia lectora, reconozco que condicionada por alabanzas similares a las que ofreces en tu comentario, pero escrita tras recuperar la lucidez después de leer el libro. Por supuesto, cada uno tiene sus gustos y exige la calidad que cree oportuna. La novela de Monteagudo no llega a los mínimos que pido y explico, creo que en los puntos más importantes, el porqué. Más aún, aprovecho para dar un toque de atención. Hay que empezar a darle un sentido a la información literaria, cada día más supeditada a condicionantes que poco tienen que ver con la calidad. Explicar con lujo de detalles todo lo que no me gusta de “Fin” sería dedicarle más horas de mi escaso tiempo a algo que no lo merece. Creo que el encontrar a unos personajes tan “cortitos”, tan ridículos y poco trabajados en una trama que se pretende intrigante, ya es motivo suficiente para ponerle “peros”. Y, hasta donde sé, el autor no pretendía hacer un chiste, sainete o parodia, lo que justificaría el desaguisado.
La tónica general de los comentarios indica que hay más lectores decepcionados de lo que se pudiera creer, por lo que algo tendrá la novela de marras para desencantar a tanta gente. O eso, o es que la obra es tan sublime que sólo unos privilegiados pueden alcanzar su profundidad. Yo, desde luego, me quedo donde estoy.
Saludos.
21.09.10 16:03 :
Gracias por tu respuesta, Josep, que como imaginarás me ha suscitado algo más que decir.
Primero que todo, comprendo naturalmente el hecho de que “cada uno exige la calidad que cree oportuna”, si bien la palabra “oportuna”, tratándose de una reseña, me parece poco acertada (y algo negativa, lo confieso). Lo que quería -y quiero, como verás- apuntar es que no encontré suficientes elementos de valor literario (y perdona la expresión) en tu reseña para poder comprender la posición desde la cual escribes; que es, tal como me dices en tu comentario, “una novela mediocre”. Ahora bien, ¿crees oportuno tachar de “mediocre” una novela que ya va por su octava impresión de Acantilado (estaremos de acuerdo en el status literario que merece Vallcorba), que además ha sido publicada en Quaderns Crema, y que ha suscitado tantas reseñas positivas? Personalmente, creo que le quitas mérito a las otras lecturas, y con esto quiero decir que imposibilitas un diálogo acerca de la novela. Ya en lo que nos atañe, un espacio como este que permite comentarios se contempla, creo yo, como un espacio de diálogo; pero si partes de la base que tú pudiste recuperar “la lucidez” luego de leerla (nosotros, los que creemos que es buena, seguimos en al oscuridad, imagino; o peor aún, “engañados” por las publicaciones literarias que nos intentan “convencer” de una calidad, según tu criterio, inexistente); o que darle más horas “de tu escaso tiempo” a una obra que “no lo merece”, ¿no sería mejor eliminar este espacio? Es decir, ¿no hubiera sido más positivo para esta reseña (y espacio) haber dedicado algunos minutos de tu valioso tiempo para tomar elementos propios de la novela y decir por qué es tan “mala”, por qué los personajes son “cortitos”, etc.?
Por último, no puedo ignorar el hecho de que haces referencia al número de comentarios acá dejados para afianzarte en tu posición. Son 15, en total; 15. Comprendo que todas las novelas tienen sus peros, y que todos nos encontramos con que hay obras que no nos gustan a pesar de haber sido reconocidas en todas partes como las más grandes creaciones. Pero esto, creo yo, no da pie para hacer un acercamiento, a mi juicio (y perdona, pero lo repito) tan poco sistemático a una obra, utilizándola más bien para hacer un llamado de atención a la información que nos llega de las editoriales. En esto estamos absolutamente de acuerdo, pero no creo que la novela de Monteagudo sea el ejemplo preciso para hacer este llamado. Yo, por mi parte, no había leído una sola reseña acerca de la novela hasta leerla: llegué a ella porque me llamó la atención que tenía tantas ediciones, porque es de Acantilado, y porque se trataba de la primera obra de un autor de casi 50 años. Para mí, eso es suficiente; y no sé si positivo, pero sí me llamó la atención el hecho de que trabajara en una fábrica de cartones, porque me alegra saber que hay creaciones desde ámbitos tan alejados de la literatura, del periodismo cultural o de la edición. Por esto, tampoco creo que Monteagudo sea un “privilegiado” de una obra tan sublime, como te refieres a aquellos que han encontrado algo positivo. No sé si estás en tono peyorativo; en todo caso, me parece desafortunado ese cierre del diálogo, que busca, precisamente, esclarecer una novela que, por lo visto, tantas opiniones ha suscitado.
Saludos respetuosos,
Camilo
21.09.10 17:13 :
Bien, Camilo… Si argumentamos que una novela no puede ser “mediocre” por publicarse en un sello de prestigio y por la cantidad de ejemplares vendidos, entonces mejor nos dedicamos a otra cosa, porque caemos en la misma banalización que intentamos evitar. Sólo faltó decir que Alejandro Amenábar compró los derechos cinematográficos, dándole a la obra “más calidad si cabe”. Jaume Vallcorba tiene un excelente criterio que nadie pone en duda, ahí está su largo bagaje y un catálogo envidiable. Pero te aseguro que no soy el único que ha encontrado fuera de lugar la incorporación de David Monteagudo al de Acantilado. Sus razones tendrá, sin duda.
Para mí estos 15 comentarios son tan valiosos como 15 críticas publicadas en otros tantos suplementos. Incluso más, porque son sinceros, no interesados y, no lo dudo, provienen de lectores que han pasado por caja, sin ningún tipo de presión adicional (si acaso pudiera haberlo). No son los únicos “inputs” que he recibido. Esta misma mañana, un compañero (otro, y van…) también me comentó que no le había gustado nada. Y no sumo a los periodistas que en su día siguieron el “fenómeno” y acabaron confesando (doy fe) que no era para tanto… No creo que le esté quitando mérito a otras opiniones, al contrario, considero que el mérito lo tiene quien ha sabido encontrar calidad en “Fin” (me hubiera gustado ser uno más y disfrutar de su lectura, te lo aseguro). Nosotros abrimos el diálogo y respondo personalmente cuando se me alude, que creo es lo que se debe hacer por educación y para generar precisamente eso, diálogo. Y cuando hablo de “lucidez” me refiero a la mía, bloqueada durante el tiempo que me llevó leer la novela de Monteagudo. Reincido en lo de la “experiencia lectora” que pertenece a cada uno, es personal y siempre respetable. Tan válida es la de un lector decepcionado (aunque sea uno entre cien mil) como la del resto; no por el hecho de ser “uno contra el mundo” va a tener que ser “el que nada sabe” y el que deba aguantar la mecha por haber llevado la contraria.
En cuanto al texto que firmo y que ha motivado todo esto, es el que es y no creí necesario extenderme más de lo que lo hice después de la lectura. Tampoco pensé que se iba a armar este pequeño revuelo (extendido en algún que otro blog), lo que no deja de parecerme hasta gracioso, ya que al final es, posíblemente, la obra de la que más he escrito (¡!) y la única vez en que he tenido que estar replicando por haber cometido una especie de “delito”.
¿Por qué ocupar tiempo y espacio haciendo una valoración negativa? En RdL procuramos escribir sobre los libros que se reciben en la redacción, ya que las editoriales tienen la amabilidad de enviarnos ejemplares para que trabajemos con ellos. Es una deferencia lógica, o al menos así lo entendemos, lo que no significa que debamos calificar de “maravilloso” todo lo que cae en nuestras manos. Es criterio de cada colaborador dar su opinión sincera. La mía es la que es, no tengo otra, y la expreso, creo, de manera que se entienda cuál ha sido mi experiencia con el libro.
En “fin”, no por el hecho de que el libro haya sido bien recibido por la crítica vamos a tener que pasar todos por el aro. Insisto en la independencia de opinión que nos define, al margen de listas de ventas, modas, intereses promocionales y demás monsergas. Es lo que evitamos. Que todos tengamos nuestro criterio es fundamental para hacer una publicación plural y te aseguro, Camilo, que el mío es muy personal, por lo que no espero coincidir con el gusto de la mayoría. Sería estupendo para mi ego, pero muy aburrido.
Saludos.
21.09.10 19:24 :
Colaboro en un programa de radio sobre libros y debido al “boom” mediático que suscitó “Fin” pensé que debía leerlo.
Cuando acabé, busqué en Internet opiniones sobre la novela y su autor. Sólo encontré una crítica que coincidiera con la mía. O sea, que me había parecido una auténtica tomadura de pelo.
Leí la crítica de Jordi Llavina, de otros eruditos de Periódicos y de revistas especializadas y todos encontraban en la novela infinidad de virtudes.
Escribí a mi buen amigo Josep y le pregunté cómo era posible!, o quizá es que a mí se me escapaba algun mensaje oculto que no podía encontrar. Y él me dijo que pensaba exactamente lo mismo.
Me siento absolutamente recompensada leyendo vuestras opiniones.
A veces, cuando abundan buenas críticas, los lectores no se atreven a llevarles la contraria. Pues creo que hay que hacerlo.
Los lectores merecemos que tengan en consideración nuestra inteligencia.
21.09.10 22:04 :
En ningún momento quiero decir que únicamente por el hecho de que ha sido publicada en Acantilado, bajo la bandera de Vallcorba, podamos decir que es buena, excelente, o una obra maestra. Lo que hice en mi comentario anterior fue el de preguntarte acerca de la escogencia de tu calificativo “mediocre”, puesto que, tal como lo entiendo, sería un trabajo deliberadamente inacabado, y entendiendo esto en una obra literaria, sería apuntar a que sus partes no están conectadas, por lo tanto ofreciendo un producto, precisamente, a medias. Pues bien: ¿cuáles serían esas partes? ¿Qué hay en la novela tan malo, tan corto, tan insustancial?
Sería bastante inútil y estéril esperar que todo el mundo opinara lo mismo sobre un libro; estéril sería el trabajo de cualquier revista si se dedicara a decir que todo lo que le llega es bueno. Por esto, mi pregunta se enfocaba hacia el “mediocre”, una palabra tan sangrante; mi pregunta, sin más, apunta a la fuente, a la novela misma, mas no a la publicidad que ha recibido.
Por esto, y ahora leyendo la opinión de Dolors, quiero volver sobre lo que pregunté y expuse en mi primer comentario, que no tenía que ver con la importancia de la información mediática (que es importante, sí, en muchos libros, pero que no es de mi interés ahora), ni con la indiferencia de un sector “crítico” hacia la “inteligencia de los lectores” a la cual ahora hace referencia, también, Dolors (inútil es también no llevar la contraria a las malas críticas), etc., sino, repito, hacia la fuente. Y perdonarás, de nuevo, pero en tu comentario anterior, de todas las ideas que expones (y de muchas, muchísimas, créeme, que comparto), no se hace alusión a la novela como tal (argumento, técnica, organización, como se llamen sus partes). Puede que todo purismo tenga algo de pobre, como creo que dijo Montaigne, y es verdad que peco de purista cuando analizo la obra, pero me parece fundamental, imperante, no perderla de vista, como creo que ha sucedido.
Ya de por sí es suficientemente interesante el hecho que suscite comentarios tan dispares. Así como estaba dispuesto a que me gustara o no cuando la comencé a leer, también estoy dispuesto, si se comparte, a entender las cosas que se vieron negativas o de poca sustancia. En esa dirección va mi comentario: en volver a la fuente, que es lo que nos tiene aquí.
Saludos.
6.11.10 23:23 :
Como la mayoría de vosotros, leí buenas críticas del libro por todos lo sitios. Después me decidí a leerlo.
Desde mi punto de vista, es una versión supercutre de “Diez negritos”, de Agatha Christie, o por lo menos a mí me lo recordaba. Los personajes, planos, estúpidos y arquetípicos. Parecen sacados de la magnífica serie española “Los Serrano”.
Y luego está el estilo del autor, con un vocabulario escaso, con falta de dinamismo. En los diálogos no entro, porque me daría para mucho.
En resumidas cuentas, lo que he sentido leyendo este libro ha sido vergüenza ajena.
8.11.10 14:10 :
[...] artículos destacan que tiene cuarenta años y que trabaja en una fábrica de cartón. ¿Y? (decía este blog), y me uno a su opinión. ¿Y qué? ¿Como es su primera novela y trabaja en una fábrica ya tiene [...]
17.11.10 18:29 :
Yo compré el libro después de que lo recomendaran en un programa de TV. Además, en el mismo programa se entrevistó al autor, que me pareció una persona interesante.
No obstante, he de decir que la obra no me ha gustado nada. Hay muchos diálogos que, en vez de hacer avanzar la historia, la ralentizan, y la trama es poco original ninguna maravilla. Además no entendí el final de la historia. Quizá no estoy capacitado para ello.
19.11.10 12:34 :
Coincido contigo, Marcos. Yo tampoco entendí el final…
7.12.10 12:49 :
El caso DM es bastante raro, la verdad. No pude pasar de las primeras páginas de este su primer libro, y sólo recientemente he sabido de más lectores que no entienden la fortuna de este caso. Me alegra leer esta reseña aquí y sus comentarios. Acantilado ha perpetrado otra novela, esta temporada, de DM, asimismo traducida al catalán, y al parecer el papanatismo continua. Digo al parecer porque no la he leído ni voy a hacerlo. El mismo editor presentó a la prensa el nuevo libro, y repitió de nuevo que ha descubierto a un autorazo. Las primeras críticas a esa nueva cosa de DM no han sido muy buenas, pero todavía se nota que el sello Acantilado puede mucho en el ánimo de los reseñadores. Por lo que felicito a Josep A. Muñoz por su independencia de criterio.
22.12.10 14:38 :
Hola, me recomendaron el libro FIN no hace mucho tiempo, hoy lo terminé.
Me lo lei en 4 días y la verdad, me ha decepcionado bastante, el principio parece interesante aunque con el paso del tiempo el autor se queda sin recursos, mucho viaje por carretera solo con historias surealistas que nunca son descubiertas,..
Y lo peor, termina y te quedas igual, si quitas las ultimas 100 hojas el libro seria el mismo.
Un saludo
3.01.11 10:52 :
Buenos días a todos,
La verdad es que yo me leí el libro estas navidades… y no me pareció malo, me pareció pésimo… además de que la redacción del autor deja bastante que desear no me podía creer llegar al final y no tener ninguna conclusión… me sentí mientras lo leía como cuándo ves las películas de A3 de los sábados por la tarde… pero ésas al menos tienen una conclusión… un final… un argumento un poco cerrado… algo de lo que carece totalmente Fin.
Desde luego es uno de los pocos libros que me provocó mal humor y enfado al finalizar… es increíble que alguien pueda recomendar una cosa semejante… no podría estar más de acuerdo con los comentarios de Josep.
Un saludo para todos y que paséis un buen día.
9.01.11 18:39 :
Buenas, como muchos de los que comentan necesito compartir mi incredulidad e indignación ante semejante fenómeno. También caí en la trampa mediática/editorial y compré este maldito libro que acabo de terminar y que me parece una auténtica basura que no hay por donde cogerla. Qué estilo más lamentable… acababa de terminar unos relatos de Fabián Casas y ya solo las primeras páginas de “Fin” me parecieron escandalosas ¡qué diferencia! (no quiero comparar uno con otro, simplemente me ocurrió así)
Respeto mucho a Monteagudo porque habrá cumplido su sueño de publicar un novela pero no respeto nada a la gente que nos la ha vendido como algo novedoso y maravilloso.
En Fin, a criar polvo a la estantería…
2.02.11 17:39 :
Acabo de ¿terminar? de leer el libro Fin. Necesitaba confirmar mis impresiones y veo que, como yo, pensáis muchos de vosotr@s: que el libro no vale la pena. Me sumo tanto al rechazo del libro como a la ¿sorpresa? de ver cómo la ¿crítica? mira más por sus propios intereses que por el de los lectores.
Lo cierto es que llegué a Monteagudo por El País que recomendaba tres autores, uno malo, o al menos confuso, este; otro menos malo, pero por el estilo de Fin, y un tercero maravilloso que fue un verdadero descubrimiento para mí.
Como empecé por el bueno (de otro autor evidentemente), acabé cayendo en la trampa de comprar-leer Fin.
Si una comida está mala o un vestido manchado ¿no nos devuelven el dinero? ¿Por qué no ocurre lo mismo con los libros defectuosos? Y, naturalmente, no me refiero a defectos físicos, sino a contenido defectuoso, de poca calidad, e inacabado, porque este guión cinematográfico de serie B/Telefilm me fue vendido como una novela y va y es un esbozo para filmar luego una peli tipo “Terremoto”, “2012″ o así o algo peor, como los zombies que pululan estos días por mi televisor (Walking Dead, creo), y además sin finalizar , quizá con la idea de hacer un siguiente episodio, o la segunda parte (“Más allá del Fin”, digo).
Sé perfectamente qué es un “final abierto” y no me disgustan, pero este no es “abierto” sino “inexplicable”, no da cuenta de muchas de las situaciones planteadas en la (presunta) novela a la que hemos dedicado un valioso tiempo con la esperanza de disfrutar o aprender algo que no llega nunca.
En fin, entré aquí para ver si es que me había perdido algo o se me había pasado algo, pero veo que no, agradezco a tod@s la tranquilidad que esto me ha causado.
No obstante yo le diríaal autor que no se desanimara que si persiste igual llega a acabar un día una novela.
Y para que no todo sea malo, un par de cosas que me han gustado: que el tigre acabara (deus ex machina) comiéndose a la ciclista pesada y determinadas descripciones del tipo yo soy el que mira y miro desde aquí como si tuviera una maravillosa tele que me ayuda a recortar el cuadro y así esconder información al lector.
Ejemplo la escena final, aunque el autor ha descubierto a mitad de libro el procedimiento y lo usa bastante a partir de ese momento, me lo imagino asombrado de sí mismo, por eso lo repite.
En fin, al que haya aguantado este comentario hasta aquí, gracias por la paciencia y gracias a tod@s porque pensaba que ya se me haía olvidado leer ,al no entender cómo al final no se explica nada de nada, ah y rogando para que la nueva Eva encuentreun Adán vivo en la segunda parte , en alguna parte o en el segundo episodio o en algún sitio, pobrecilla… Siempre le quedará la pistola…
20.02.11 14:04 :
Yo pienso que el libro es cuanto menos original.De algun modo mezcla la novela costumbrista con la literatura fantastica de un modo peculiar y sencillo. No es desde luego la invencion de Morel o el Jarama en sus diferentes espectros, pero se lee bien , el lenguaje es correcto y los personajes aun sin ser profundos (no estamos ante un relato psicologico) se parecen mucho a la media de lo que vemos por aqui y ahora.
Creo que te has pasado un pelin en la critica (no es Dan Brown) .Se puede no escribir como un genio pero de ahi a ser una basura…
5.03.11 1:15 :
No sé si te refieres a mi post pero yo no dije “basura”, como mucho “desilusión”, de hecho me he comprado el siguiente, “Marcos Montes”, a ver si pillo lo que quería decir en el anterior (Fin). Compararlo con “El Jarama” es justo e injusto a la vez. Justo porque sí, lo recuerda; injusto, porque han pasado un montón de años. Lee a Sánchez Pinyol que viene citado en el mismo artículo y me cuentas… Un abrazo.
24.03.11 12:56 :
A la vista de lo que dices y dicen, no creo que me anime a leerlo, más que nada porque ya no se qué hacer con la lista de espera. A muchos les aguarda, mal que me pese, el destino de la biblioteca de Silvestre Paradox.
Si eres tan amable, satisface mi curiosidad. ¿Donde dice constricción, quisiste decir contrición o acabas de inventar una nueva expresión? ¿Un sinónimo de apretarse el cinturón?
24.03.11 13:10 :
Jaja, Henrique, bien apuntado, aunque creo que, teniendo en cuenta lo que indica el Diccionario de la RAE respecto a “constricción”, en este caso, está bien empleado. Lo dejaré tal como está, si no os importa. Sí, mejor que nos apretemos el cinturón y leamos, en lugar de dedicar tanto tiempo al “canapeo”.
7.04.11 21:51 :
Antes de conocer este libro, por una gimcana que estaba haciendo, tuve que indagar sobre la vida de David Monteagudo, efectivamente el señor trabaja en una fabrica de carton, y repito: (¿y?) … Las criticas que leí sobre el libro eran muy buenas tal como Jose A. Muñoz ha dicho. Cojí el libro con entusiasmo, es cierto, al tercer capitulo lo empecé a aborrecer, previsible, vacío… Deseando llegar al último capitulo para encontrar en él unas lineas brillantes que explicasen tal destrozo literario, pero nada, una decepción tras otra… Sin dar crédito a lo que habia terminado de leer, me paré unos minutos para recapitular y encontrar… ¿la metafora? En fin, que despues de la decepción me metí en el google para ver criticas sobre este libro y voilá; no soy yo la única bicho raro que se ha quedado alucinada despues de leer este libro… Y pensar que tiene 7 u 8 mas en proyecto de salida… Indignante…
Tenia que soltarlo.
19.04.11 13:01 :
Premio Mandarache!!!! Éste dichoso premio que se le ha otorgado a dicho libro deja mucho que desear. Un premio en el cuál un jurado compuesto por cientos de jóvenes entre 15 y 30 años de Cartagena que leen, deliberan y finalmente votan democráticamente la obra ganadora. Dudo de que éste libro le haya gustado a cientos de jóvenes. La publicidad que le ha dado le queda grande en comparación al escaso contenido del libro, me he llevado una gran decepción tras esperar hasta la última hoja del libro para que pasara algo realmente interesante. El libro se habrá vendido bastante, pero en mi opnión creo que es perjudicial para la editorial, el escritor y el premio otrogado, ya que no creo que muchos de los lectores de susodicho libro vuelvan a comprar otra obra con dichas referencias.
15.08.11 22:21 :
Me he acabado hoy el libro y la verdad es me ha dejado un gusto agridulce: dulce porque la cosa prometía: esa confusión que te crea el ver que lo que parecía un libro de relaciones, costumbrista, se transforma en uno de intriga y fantasía. Sin embargo, he de decir que el libro me ha decepcionado, a mí personalmente. Los personajes sí que es verdad que carecen de contenido y personalidad, pero tampoco entraré aquí pues cada autor escoge que perfiles quiere usar y el motivo. Al libro les sobran muchas páginas y de ellas, muchos diálogos, los cuales a veces se vuelves tan liosos como un programa de chismorreo de la tele. Incluso hay momentos que no te da la pista de quién habla. Yo soy un aficionado escritor y cometo muchos errores y pienso: “caray, una vez una editorial me rechazo el manuscrito porque habían repeticiones y va y a éste le publican el libro donde en una misma frase de tres líneas aparece 3 veces la palabra “mientras”". Y una de las premisas del escritor es no usar adjetivos que son obvios y que no aportan información. Y va y te encuentras en 4 veces que el autor dice que el “cielo es azul”. Ya. Es que es azul. Es como decir: “y el manto de la nieve blanca…”. Pero lo que me ha acabado de romper los esquemas es el final… ¿alguien puede explicarmelo? Es una lástima porque yo me imaginaba una cosa que hubiera dado juego pero va y no explica porque está el cuerpo del profeta ni porque ha desaparecido todo. ¿Fin? un final debe explicar algo, debe llevar un mensaje… Sin embargo en algunos momentos crea buenas atmósferas, eso sí.
Pero todo esto es mi opinión, tan solo mi opinión y es tan válida como cualquier otra.
12.09.11 16:30 :
He aprendido mucho con las críticas encendidas de todos vosotros. Lo que más me ha gustado es el nivel expresivo y la capacidad argumental con que podéis despedazar el duro trabajo de un escritor, bueno o malo, que ha satisfecho a algunos o muchos (ocho ediciones…) o quizás únicamente lo han comprado por efecto bola de nieve (qué triste). Yo lo leí hace un año, deprisa, con curiosidad, recién convertido en padre, entre biberones, y si bien coincido con que exhibe una de estereotipos (habría que ver en la España de hoy cuántos y cuántas no se identifican con estos personajes tan planos, a juzgar por los indices de audiencia de las telebasuras) creo que también muestra aportaciones. Coincido en esa fuente tomada de diez negritos, con mucha menos gracia, en algunos, muchos, diálogos que aportan poco, y sobre todo en ciertas decepciones argumentales como la principal pérdida de credibilidad en la historia que experimenté en la escena de piscina (lo siento Monteagudo, ahí la cagaste), al desparecer alguien por el desagüe, o al no aprovecharse el héroe del final de la chica bombón. Sin embargo, y pese a las repeticiones del cielo azul (no todo escritor es Flaubert, Gogol o Nabokov), creo que Monteagudo usa un vocabulario rico, asociaciones novedosas y crea con maestría escenas originales, ricas en imágenes, como en el desfiladero, o la escena del oso, los animales del circo, los buitres del pueblo y la pieza maestra, la escena de los galgos, de una angustia creciente. Es fácil unirse a una merienda de cocodrilos o tiburones, y es habitual cebarse en los don nadies que de una u otra forma alcanzan cierto éxito. A mí también me decepcionó la novela, porque creo que le faltó una buena revisión argumental, ortográfica y quizá de estilo antes de su publicación, pero no me parece en absoluto una basura. El final es una imagen del fin del mundo, o del principio, el retorno al mundo animal, o nada de todo eso, una imagen más, y ya está, pero un año y medio más tarde, todavía perdura en mi mente, y no con rencor. De hecho adapté la historia para una obra de teatro juvenil, con retoques argumentales, eso sí.
Gracias Jose A Muñoz por este espacio de diálogo. Gracias Camilo por defender al autor porque yo también lo considero defendible.
27.09.11 17:09 :
No solo estoy de acuerdo con todos los q decís q el libro es un horror, se me perdieron las pág. O es q no tiene final? (bueno ni principio), pero por si esto era poco ahora están rodando una película sobre el libro con x ejemplo; Maribel verdu, clara lago, Daniel grao, miquel fernandez….
16.12.11 17:58 :
Una amiga el otro día me dejó este libro diciéndome “léelo y explícame el final, que no lo he entendido”. Yo no había oido nada sobre él ni sobre su autor ni sobre nada de nada . Me lo he acabado ahora a las 16..00 h y me he quedado unos 5 minutos pensando en cuál será el sentido para el autor y evidentemente, interpretando mi propio sentido de la obra. Me ha tenido enganchada, pues aunque no tengo mucho tiempo para leer, es uno de los libros que he leído muy rápido. Me ha gustado mucho leerlo. Durante la lectura he pensado si se trataría de un sueño, si estarían en otra dimensión los personajes, si no eran ellos realmente, sino esa parte de ellos con un “sentimiento de culpabilidad” todavía no resuelto y por eso no importaba que hubieran o no más personas a su alrededor,…. Al final, como digo, me he puesto a pensar en que esta es una novela psicológica, que no debía hacer caso al argumento en sí, sino mirar al fondo, detrás del texto. Me he metido en Internet con la intención de encontrar un lugar donde la gente hiciese comentarios al respecto y la verdad es que me ha sorprendido no encontrar respuesta alguna, de momento. Quizás me equivoco de pleno, claro está, pero en principio no dejo de pensar que el sentido de la novela es psicológico y personal; quizás los personajes van desapareciendo a medida que de alguna manera van superando-comprendiendo lo que a cada uno de ellos ha afectado aquel acontecimiento que en su día les cambió la vida (la personalidad); pero no son ellos los que realmente desaparecen, sino esa parte de ellos protagonista del libro. En fin, decir que seguramente estoy muy equivocada y que no existe nada de todo esto; pero me habría gustado que hubiera sido así.
19.12.11 1:20 :
No sé cuántas veces pueden repetir todos los personajes “Sabes perfectamente que”.
Tantas veces lo leí que creí haberme convertido en Elsa Pataki en “Al salir de clase”.
Menos mal que es de la biblioteca…
22.01.12 22:02 :
El tema de los animales sueltos en un entorno en el que los humanos han desaparecido está plagiado descaradamente de la película “12 Monos”.
El tema de los personajes que van desapareciendo misteriosamente está fusilado de la novela “10 Negritos” de Agatha Christie, la diferencia es que en la novela de Monteagudo te da igual que desaparezcan porque el lector no llega a empatizar en absoluto con ninguno de sus personajes.
Lo del reactor del avión marca Rolls Royce es totalmente previsible mucho antes de que lo desvele el autor, aunque previamente nos diga que se trata de “algo del tamaño entre un coche y una furgoneta”, nos toma por idiotas.
Cuando el autor dice que quienes hubieran muerto justo antes del “apagón” sus cuerpos o cadáveres no desaparecen, no nos explica por qué no desaparece el cuerpo de un personaje muerto a causa de la dentellada de un tigre, ¿no ocurrió el incidente después de “apagón”? En qué quedamos?
En la página 130 y pico, la historia todavía no arranca. En 130 páginas muchos autores profesionales escribieron buenas historias con excelente estructura. A Monteagudo no le basta, tiene que llenar el volumen de páginas “estándar” como sea.
Muy mala novela.
6.03.12 12:25 :
Decepcionante. En los tiempos que corren, dedicar una parte de mi presupuesto literario a una novela tan mediocre me duele en el alma. Ejemplo claro de “más vale caer en gracia que ser gracioso”.
¡Y el final…! Denota claramente que no sabía cómo terminar…
11.03.12 23:10 :
El mayor enigma de todos, libro incluido, está en este hilo: ¿de qué trabaja Camilo? Por su manera de defender lo indefendible me juego una cena a que es un ” Community Manager” de la editorial.
4.04.12 17:40 :
Yo me compré el libro por la confianza que me merecía la editorial. Lo encontré tan malo que me dio morbo autoflagelarme con su lectura. Y lo acabé. así que algo debe tener. Odié tanto a sus protagonistas como a los de “cuatro amigos” de Trueba. No son, ni han sido nunca amigos. En ningún momento se atisba nada parecido a la amistad. Son unos gilipollas integrales y es imposible identificarse con ellos. Pese a todo me gustó la imagen de los animales sueltos y, curiosamente, el final. Malo, muy malo, de lo peor que he leido nunca.
10.09.12 5:52 :
Un libro no es bueno o malo por que lo diga una o dos o tres personas. Siceramente para gustos colores y como todo en la vida, se necesita un estado de ánimo propicio para poder entregarse a una lectura.
Yo he leído FIN y decir que me ha gustado mucho sería quedarme corta. No digo que las personas tengan que comparlo o no pero ahí está el fenómeno FIN que ha sido publicado ya en varios idiomas, que se han comprado los derechos para la película y que próximamente estará en la gran pantalla.
A todos los libros hay que darles una oportunidad e incluso dos por si las moscas. Muchos le dijeron al John Kennedy Toole que su libro LA CONJURA DE LOS NECIOS no valía. El se deprimió tanto que se suicidó y fue su madre la que con su esfuerzo consiguió que la obra se conociera a todos los niveles. ¿Es bueno el libro de TOOLE? Yo creo que si y no porque ganara el Pulitzer sino porque te coje desde dentro y te hace vibrar desde la primera página.
Con CELA pasó lo mismo con su obra LA COLMENA y casi nos perdemos una creación increible por aquellos que al principio ni creyeron en él.
Acantilado no creo que haga un favor así como así sin tener beneficios y visto está que los está teniedo pues ya se han publicado dos novelas mas de MONTEAGUDO y yo creo que si no tuvieran BENEFICIOS o si sólo hubiera sido un favor el que se le hubiera hecho a un escrito novel, no publicas una segunda novela, ni una tercera,… ni una cuarta.
¡En fin! Es mi opinión pero es igual de válida que cualquier otra. Lo dicho, para gustos colores y un libro no es BUENO O MALO. A veces, un libro, es como una persona especial que nadie conoce,… ¡¡¡UN INCOMPRENDIDO!!!
22.10.12 19:42 :
[...] cinta es una adaptación de la novela de David Monteagudo, que desde su publicación en el año 2009 se ha convertido en uno de los más inesperados [...]
4.11.12 17:21 :
[...] Guion: Jorge Guerricaechevarría y Sergio G. Sánchez; basado en la novela de David Monteagudo. [...]
10.11.12 19:21 :
Buenas…..tengo que decir que me sorprenden tantas criticas negativas; no conocía ni al autor ni el libro…..Aburrida de tanta novela parecida y tan “sesudo/a” autor con obras que me tengo que obligar a leer hasta el final, decidí probar algo diferente y me encontré agradablemente sorprendida… Me lo leí de un tirón en un par de días, agradecida de que POR FIN una novela cumpla lo que yo pido.. Simplemente que me entretenga…. (Para todo lo demás ya compro suficiente libros de no ficción ). Probablemente el hecho de que no tuviese ninguna expectativa me haya permitido el disfrutarlo sin mas; sinceramente pensé en algún momento que se trataba de un guión y me podía imaginar perfectamente los escenarios y los personajes, pero eso no le resto tensión a la lectura. Me quedé con la duda del final evidentemente y me hubiera encantado que el autor le hubiese dado una mayor profundidad a los personajes y a los conflictos entre ellos… Que 1 semana después de leer esta novela todavía la tenga ” viva” en mi cabeza, me parece suficiente motivo para recomendarla, cosa que no me pasaba hace años con una historia. Mi enhorabuena al autor
29.11.12 2:27 :
Acabó de leerlo.
Sólo digo que la existencia de estos libros, justifican la piratería para que a otro no se le quedé cara de bobo después de gastarse 20 euros… Así por lo menos perdernos el tiempo pero no el dinero.
Lo que me molesta no es que el libro no ofrezca alguna explicación.
Lo que me molesta es que me engañen.
No se puede publicitar el libro como un blockbuster, y ante la imposibilidad de darle una mínima coherencia, un desenlace lógico, un cierre de arcos argumentales, …. Descolgarse con interpretaciones pseudosicologicas para justificar lo injustificable.
Es como si me invitan a un restaurante a comer y luego sólo me enseñan la decoración, los servicios y la cocina.
Después de leer la sinopsis, el autor promete una novela de ciencia ficción – terror? – intriga… Y lo que nos ofrece es… No lo se. Algo sobre la psique humana? Una fabula?
Por favor, que alguien de los afortunados que han disfrutado con ella me la explique.
Pero con un mínimo de coherencia… O es que algunos confunden la falta de coherencia con la originalidad? El tocino con la velocidad?
29.11.12 10:40 :
Un poco mas tranquilo…
A ver … desde el principio del libro, las dos incognitas que se le presentan al lector son: ¿que fué eso tan malo que le hicieron al “Profeta”? ¿Por qué ha desaparecido todo el mundo?. Lo que se resuelve al final del libro es que tan sólo uno de los personajes queda con vida (previsible) y llega a una ciudad desierta (más previsible todavia). No resuelve los enigmas que propone. Es como si le pido al camarero carne, me dice que muy bién y me trae pescado
Entrando en la trama del libro y buscando una lógica en lo que pasa podriamos deducir que:
Ocurre algo en todo el mundo por el que todos los seres humanos desaparecen… no parece que sea un cambio dimensional ni ninguna teoria rara porque todas las demás formas de vida sobreviven sin ningún problema.
Desparece todo el mundo menos el grupo protagonista (incluyendo al Profeta, que tampoco desaparece).
Esto nos da la explicación de porqué Maria no desaparece al ser atacada por el tigre. En el nuevo mundo, puedes desaparecer sin más, o morir …. pero si mueres no desapareces. Por eso el Profeta no ha desaparecido (murió después del incidente, probablemente inmediatamente después en un accidente de tráfico). Por eso María no desaparece.
Las desapariciones no tienen nada que ver con las muertes. Es más, las muertes parece que suspenden el proceso de la desaparición… el profeta no ha desaparecido y podemos inferir que María tampoco.
Con lo cual podemos deducir que las desapariciones ocurren por algo que los protagonistas hacen mientras permanecen vivos.
Despues de observar la cadena de desapariciones, podriamos intuir que siempre desaparece el que más inestable emocionalmente está en un momento dado…¿porqué ese momento dado y no otro?… aún no se me ha ocurrido.
Desaparece Rafa después de la bronca, desaparece Cova discutiendo con Hugo… como digo, desaparece la gente con un estado mental más alterado.
Por otra parte, nos podría hacer pensar que el orden de las desapariciones, o incluso la desparición misma, tiene que ver con la gente que peor se portó con el Profeta, que son los sentimientos de culpa los que al llegar a un momento crítico les hace desaparecer, y que por eso María no desaparece.
La pega es que la desaparición de Cova invalida esta hipótesis.
Otra de las pistas de que el libro es mucho más “esotérico” de lo que parece es que los que se salvan de la desparición no se circunscribe como en un principio parece a un ámbito geográfico, sino a un ámbito personal, a un acontecimiento que ocurrió hace 25 años, porque únicamente ellos se han salvado… incluso una persona situada a muchos kilometros que estaba invitada al evento, tampoco ha desaparecido.
En fin… un aspirante a David Linch, con mucho menos talento y que ahora me explico el porqué con casi 50 años, este chico no había publicado nada y trabajaba en una fabrica de cartón.
Además me apetece ver la película, porque no me va a decepcionar más que el libro, y además igual cambian el final y se me va el mal sabor de boca.
29.11.12 12:24 :
Yo lo leí hace un año, guiado por las reseñas de los periódicos. Se trataba de un autor novel, y uno siempre está dispuesto a conocer nuevos escritores (que, muchas veces, me aportan más cosas que los autores supuestamente consagrados; pero ésa es otra historia). Desde el principio no me pareció nada del otro mundo, pero su estilo, que no me desagradaba, hacía fácil su lectura. Ahora bien, cuando llegué, hacia el final, a la escena de la piscina en la que sin ningún pudor elimina a un personaje, me dije que hasta allí había llegado y no lo terminé. Recordé a mi profesor de literatura cuando nos daba el mandamiento de que “la realidad no tiene por qué ser verosímil, pero la ficción sí”. Por suerte, yo lo saqué de la biblioteca.
12.12.12 10:47 :
Una DECEPCIÓN MAYÚSCULA. El PEOR libro que he leído JAMÁS. Fin.
20.02.13 11:18 :
¿Alguien sabe si Montegudo ha dejado la fabrica de cartón donde trabajaba? Me tiene preocupado, porque lo que tengo claro es que como escritor no se ganará mucho tiempo la vida …
¿Como nos pueden vender la moto así en los medios de comunicación?
Menos mal que hay espacios como este donde los lectores podemos aclarar las cosas…
Que forma de tirar el dinero …
20.02.13 11:24 :
Vale, Dori … digo, Patricia (comentario 47) que después de una semana todavía la tengas en la memoria, es un récord …
jajaja … perdonad la broma, pero no lo he podido resistir. ..
11.03.13 2:48 :
Tras haberme sentido como si hubiese pisado excrementos descalza, me han entrado ganas de hacer buenas acciones para reparar un poco el daño que ha hecho “Fin” a este mundo, por lo que propongo mandar los ejemplares que hemos leído a la fábrica de cartón donde trabaja (espero que mejor que escribe) el autor de esta basura, para que la reciclen, así, además, evitaremos que sea leída por alguien más.