“Sobre lectura, literatura y educación”, de Pedro César Cerrillo
Por Javier Munguía | Reseñas | 28.07.10
Sobre lectura, literatura y educación.
Pedro César Cerrillo
Ed. Miguel Ángel Porrúa (México, 2010)
Pedro César Cerrillo es doctor en Filología Hispánica y en la actualidad dirige el Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y la Literatura Infantil de la Universidad Castilla La Mancha, y codirige una maestría en esa misma área. Entre sus libros se cuentan Dónde está el niño que yo fui. Versos para leer en la escuela (2004) y Literatura Infantil y Juvenil y educación literaria (2007). Estamos, pues, ante un autor abocado a difundir el amor por los libros desde una edad muy temprana y a reflexionar sobre la utilidad de la lectura. En este su más reciente título, Sobre lectura, literatura y educación, publicado este año por la editorial mexicana Miguel Ángel Porrúa, el doctor Cerrillo comparte con nosotros, a través de diez amenos capítulos, las razones por las cuales adentrarse en la literatura le parece una de las actividades más enriquecedoras y significativas para el ser humano, así como algunas estrategias para despertar el placer por la palabra escrita en los pequeños.
En el primer capítulo, Cerrillo hace una defensa apasionada de la literatura como la posibilidad de viajar a mundos distintos al nuestro, de alcanzar la empatía con seres muy diferentes, de conservar nuestra memoria colectiva; también critica la enseñanza de este arte exclusivamente como una sucesión de fechas, movimientos, títulos de obras y autores, y propone impartirlo como fuente de libertad y como la oportunidad de interpretar y entender realidades complejas y cambiantes. El segundo capítulo se enfoca en la figura del lector competente, crítico, capaz de leer distintos tipos de textos y de discriminar la abundante información que se le ofrece; para Cerillo, este lector es más necesario que nunca en este siglo XXI, ya que, mediante la reflexión, tiene la oportunidad de transformar la información en conocimiento. El tercer capítulo es un elogio de la lectura en voz alta, pues produciría un acercamiento natural a la literatura, y da algunos consejos para que este tipo de lectura sea más efectivo. El cuarto capítulo discurre por las razones de los gobiernos autoritarios para prohibir ciertos libros; el autor argumenta que este hecho muestra el poder de la lectura para formar juicio crítico y opinión propia en quienes la practican con asiduidad. El quinto capítulo enfatiza la importancia de leer a los niños antes de que aprendan a hacerlo por sí mismos, ya que ello amplía la posibilidad de que, en su adultez, se conviertan en lectores competentes.
El sexto capítulo reflexiona sobre el valor educativo de la literatura, a la que presenta como una vía privilegiada para acceder al conocimiento cultural y a la identidad propia de una colectividad. El séptimo capítulo nos habla de la lectura de los clásicos, aquellos libros que siguen suscitando nuestra emoción y despertando nuestro placer a pesar del tiempo transcurrido desde su publicación; además, da algunas razones por las cuales es conveniente enseñar los clásicos en la escuela. El octavo capítulo se ocupa de la promoción de la lectura y comparte algunas estrategias para llevarla a cabo de manera exitosa. El noveno capítulo resalta la importancia de la escritura en la formación del lector. Por último, el décimo capítulo inquiere en el presente y futuro de la literatura en un mundo globalizado y rico en tecnologías.
No es la intención de Pedro César Cerrillo ofrecer al lector argumentos novedosos respecto de la difusión de la lectura (los que él da podemos leérselos a Mario Vargas Llosa, Alberto Manguel, Felipe Garrido, José Antonio Marina y María de la Válgoma, entre muchos otros); tampoco le hace falta; los bajos índices de lectura no se deben, quizá, a la escasez de estrategias efectivas, sino a que ellas no se aplican o no se aplican de forma adecuada. El autor más bien se nutre de las opiniones y ensayos de escritores y promotores de renombre, y con ese valioso conocimiento, aderezado con sus apreciaciones, se lanza a su quijotesca aventura y nos entrega una obra útil, salpicada de anécdotas que ilustran sus postulados, que reivindica la necesidad de leer en un mundo en el que esta actividad no está lo suficientemente prestigiada.
Javier Munguía
http://javiermunguia.blogspot.com












