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	<title>Revista de Letras &#187; El secuestro</title>
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	<description>La  Revista de críticas de libros, entrevistas, reportajes, reseñas y noticias sobre el mundo literario</description>
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		<title>&#8220;Un hombre que duerme&#8221;, de George Perec</title>
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		<pubDate>Wed, 28 Oct 2009 17:19:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Joan Flores Constans</dc:creator>
				<category><![CDATA[Críticas]]></category>
		<category><![CDATA[El secuestro]]></category>
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		<description><![CDATA[Empezar a leer un libro de Georges Perec tiene algo de inmersión; en las gélidas aguas de fondo invisible de un lago glaciar, rodeado de amenazantes cumbres nevadas...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: center;"><em><strong><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2009/10/Un-hombre-que-duerme.jpg" rel="lightbox[5309]"><img class="alignright size-medium wp-image-5310" title="Un hombre que duerme" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2009/10/Un-hombre-que-duerme-195x300.jpg" alt="Un hombre que duerme" width="143" height="219" /></a>Un hombre que duerme</strong></em>. George Perec<br />
Traducción de Mercedes Cebrián<br />
Impedimenta (Madrid, 2009)</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Empezar a leer un libro de Georges Perec tiene algo de inmersión; en las gélidas aguas de fondo invisible de un lago glaciar, rodeado de amenazantes cumbres nevadas, de <em>El secuestro</em> (La Disparition, 1969); en las cálidas aguas de un tibio mar sin límites, cuyas olas amables mecen al lector haciéndole perder la noción del tiempo de <em>La vida, instrucciones de uso</em> (La Vie mode d&#8217;emploi, 1978); o, como en el caso de este <em>Un hombre que duerme </em>(Un homme qui dort, 1967), un dejarse absorber por el ineluctable abrazo de las arenas movedizas de fondo incierto.</p>
<blockquote style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><em>Te sientes poco hecho para vivir, para actuar, para hacer cosas; no quieres más que durar, no quieres más que la espera y el olvido.</em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Narrador interpelativo que se mueve entre la distancia de quien da órdenes y el desequilibrio de quien se habla a sí mismo en segunda persona para obligarse a hacer aquello que no le apetece o para poner tierra de por medio, para huir de un impreciso alguien en quien no quiere reconocerse.</p>
<p style="text-align: justify;">La transgresión de Perec, sea a nivel formal o de contenido, siempre tiene algo de jocoso, de sutilmente irónico: a uno no le cuesta imaginarse una mezcla de la irreverencia de los Monty Python y el barroquismo exagerado de Jeunet y Caro. <em>Un hombre que duerme,</em> en cambio, está imbuido de una tristeza amarga, de una silenciosa soledad cuyo eco resuena en las paredes de la minúscula buhardilla donde el innominado protagonista encierra su renuncia: es, sin duda, el libro más triste de Perec, el más desesperanzado, el más oscuro:</p>
<blockquote style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><em>Pero la luz no es jamás plena en la buhardilla de la Rue Saint-Honoré.</em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Es esa misma oscuridad, la que envuelve al protagonista, figuradamente, en la opacidad de su condición anímica, y en la realidad, pues así de oscuro es también el ámbito del sueño y de los ensueños, la que puede hacer dudar al lector, hacerle desaparecer en las orillas del camino y extraviarle por los vericuetos de su prosa; es conveniente, casi siempre, ideal, quiero decir, no prolongar la lectura de un libro de estas características en más sesiones que las que la prudencia y la disponibilidad de tiempo permitan, pero en este caso, y uno tiene la sensación que siempre, tratándose de Perec, la lectura más productiva es la que tiene lugar en una sola sesión.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2009/10/georges-perec.jpg" rel="lightbox[5309]"><img class="alignleft size-medium wp-image-5311" title="georges-perec" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2009/10/georges-perec-249x300.jpg" alt="georges-perec" width="188" height="230" /></a>¿Puede el hombre escapar a su destino? Ese infinito empezar de nuevo, ¿lleva, en definitiva a alguna parte? ¿No acaba siendo indiferente lo que hagamos con nuestra vida? Preguntas retóricas cuya imposibilidad de respuesta firme no anula su formulación&#8230; La soledad no es un remedio, pero lo que sí puede ser es una forma llevadera de soportar la gran farsa: soledad existencial, consistente no sólo en la evitación sino también en la negación del contacto, convertirse en un eremita en pleno Marais y también en el pueblo antaño fantasma recuperado para las hordas de turistas, donde el tiempo transcurre más lentamente pero sigue transcurriendo, día tras día, hacia un ilusorio final,</p>
<blockquote style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><em>Volver a empezar de nuevo, una y otra vez, este dulce terror que insiste en regir cada día, cada hora de tu ínfima existencia,</em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">que no es más que un espejismo; nada empieza ni nada acaba, todo es circular, repitiéndose hasta el infinito, el perro que ladraba ayer es el mismo que ladra hoy, y los carteles de eventos pasados siguen anunciándolos.</p>
<blockquote style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><em>Tu buhardilla es la más bella de las islas desiertas, y París es un desierto que nadie ha atravesado nunca.</em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Desaparecer, borrarse, &#8220;olvidarte de esperar&#8221;, desandar lo andado hasta que todo esté vacío, sin contenido, para posteriormente vaciarse de la propia existencia, limitarse a ser, abandonar el juego, hacerse invisible, olvidar.</p>
<blockquote style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><em>Solamente te importa que el tiempo pase y que nada te alcance.</em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Hacerse transparente, pues no se trata de dejar de existir para ti mismo sino de ausentar tu presencia, que los ojos del mundo pasen a través de ti sin percibirte, que no desvíes ni un grado los rayos de luz, que te atraviesen sin modificarse, y que el hirviente ruido disminuya y desaparezca como acaba evaporándose esa gota de lluvia lanzada por la nube antes de alcanzar el suelo.</p>
<blockquote style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><em>La indiferencia no tiene ni principio ni fin: es un estado inmutable, un peso, una inercia que nadie lograría hacer tambalearse.</em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">O la disolución: las moléculas perdiendo su configuración para pasar a formar parte de otro todo, apenas modificado por su aportación, pero persistiendo, siempre persistiendo.</p>
<blockquote style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><em>El tiempo, que vela todo, ha dado la solución, a tu pesar. El tiempo, que conoce la respuesta, ha seguido transcurriendo.</em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Leer a Perec sigue siendo un placer inmenso, un regalo a los lectores que, en este caso, Impedimenta nos renueva, después del acierto en publicar <em>Lo infraordinario</em>, en una cuidadísima edición. Mención especial para la traducción de Mercedes Cebrián y su grupo de asesores -es un detalle magnífico hacia su excelente trabajo el hecho de que sea la propia traductora quien les agradezca, mediante su enumeración en la página de créditos, su ayuda-; traducir Perec no es fácil, pero hacerlo bien es excepcional.</p>
<p><strong>Joan Flores Constans</strong><br />
<a href="http://jediscequejensens.blogspot.com/">http://jediscequejensens.blogspot.com/</a></p>
<p><object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="600" height="350" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/4ToPoGaA24c&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed type="application/x-shockwave-flash" width="600" height="350" src="http://www.youtube.com/v/4ToPoGaA24c&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
<p style="text-align: justify;">
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