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	<title>Revista de Letras &#187; Jordi Soler</title>
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	<description>La  Revista de críticas de libros, entrevistas, reportajes, reseñas y noticias sobre el mundo literario</description>
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		<title>XXII Editores: Diana Zaforteza</title>
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		<pubDate>Tue, 06 Apr 2010 19:07:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Josep A. Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
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		<description><![CDATA[El ciclo XXII Editores prosigue con Diana Zaforteza y su joven Ediciones Alfabia, un sello ecléctico en el que encontramos a autores tan distantes como William Faulker y Lou Reed.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/XXII-Diana-Zaforteza.jpg" rel="lightbox[9056]"><img class="size-medium wp-image-9068  aligncenter" title="XXII - Diana Zaforteza" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/XXII-Diana-Zaforteza-300x61.jpg" alt="" width="443" height="89" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/Diana-Zaforteza.jpg" rel="lightbox[9056]"><img class="alignleft size-medium wp-image-9069" title="Diana Zaforteza" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/Diana-Zaforteza-300x236.jpg" alt="" width="214" height="168" /></a>Hay personas que nacen para esto de editar libros. <strong>Diana Zaforteza</strong>, siempre rodeada de ellos y de un ambiente intelectual de primer orden durante su infancia estaba, de alguna manera, predestinada. En apenas un año y medio, <strong>Ediciones Alfabia</strong> ha reafirmado su propósito de ofrecer obras que amplifiquen la diversidad de oferta, con obras aparentemente desconectadas, pero que dan entidad a un estilo de edición poco corriente: dando primacía a los textos y no a una línea editorial cerrada.</p>
<p style="text-align: justify;">Hablamos con Zaforteza de su experiencia como editora (nada fácil). Nos transmite ilusión, cariño por sus libros y entusiasmo ante el futuro inmediato.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">
<blockquote>
<p style="text-align: center;"><strong>A modo de test&#8230;</strong></p>
<p><strong>¿Cuándo decidiste ser editora y por qué?</strong></p>
<p>Desde pequeña viví muy de cerca el mundillo literario a través de mi padre, gran amigo de Jorge Herralde, al que dedica un capítulo en <em>Por orden alfabético</em>. En la Universidad surgió la oportunidad de iniciar la andadura editorial junto a Enric Cucurella y Carmen Balcells y montamos Alpha Decay. Más tarde vendí mi participación para iniciar mi propia andadura en solitario, Ediciones Alfabia.</p>
<p><strong>¿Cuál es el criterio principal de tu catálogo?</strong></p>
<p>Publico libros que me hagan temblar, que me toquen la fibra, que me hagan decir &#8220;¡Dios, qué maravilla!&#8221;, pero también que tengan una salida mínimamente comercial, no olvidemos que una editorial es una empresa.</p>
<p><strong><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/artemisia_home.jpg" rel="lightbox[9056]"><img class="alignright size-medium wp-image-9058" title="artemisia_home" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/artemisia_home-194x300.jpg" alt="" width="155" height="240" /></a>¿Primer libro publicado?</strong></p>
<p><em>Artemisia</em>, de Anna Banti, con traducción y prólogo de Carmen Romero y ensayo introductorio de Susan Sontag. David, que trabaja conmigo, y yo siempre quisimos publicarlo.</p>
<p><strong>¿El libro más difícil? (de editar, de conseguir, de vender&#8230; interpretación libre).</strong></p>
<p>El libro más difícil se conseguir suele ser aquél que más quieres, el de vender el que más te gusta y el de editar, aún no conozco ese problema.</p>
<p><strong>¿Qué libro te hubiera gustado publicar y has debido rechazar? (por estar ya editado, por problemas de derechos, por no encajar en tu colección&#8230;).</strong></p>
<p>Me solapé con Acantilado con <em>El barco de la muerte</em>, de B. Traven<em>.</em> Aún me duele, sobretodo por la impotencia de no poder llegar a un pacto. Estuve a punto de dejar la profesión, tengo los libros en un almacén y no pienso quemarlos, tal como solicita el editor de Acantilado. Este tipo de cosas me indignan.</p>
<p><strong>¿Qué te impulsa a publicar un libro, además de verlo en tu catálogo?</strong></p>
<p>Impulsos múltiples. Son indescriptibles. Soy muy obsesiva, no paro y no paro. Luego olvido y le echo el ojo a otro libro.</p>
<p><strong>¿Qué te impide publicar un libro?</strong></p>
<p>El dinero, como siempre.</p>
<p><strong>Por curiosidad: ¿Por cuántos correctores pasan tus libros?</strong></p>
<p>Por uno, pero es inmejorable. Mi gran amigo y colaborador David Martín Copé, también escribe en <em>Quimera</em>.</p>
<p><strong>¿Libro electrónico?</strong></p>
<p>&#8230;</p>
<p><strong>Confiesa: Vas a una librería. ¿Recolocas tus libros en las mesas de novedades o en los estantes cuando no están bien visibles?</strong></p>
<p>Por supuesto, es como si no le pusieras bien los pantalones a tu hijo.</p>
<p><strong>Imagina: En unos años, debido al éxito de la editorial, te ofrecen formar parte de un grupo o venderla. ¿Qué haces?</strong></p>
<p>No lo sé, Alfabia es mi vida.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Jóvenes pero sobradamente preparados. Lo suficiente como para crear una editorial con criterios exigentes y formar un catálogo ya envidiado por otros sellos. ¿Cuál es el balance del tiempo que lleváis en marcha?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Estamos muy contentos porque poco a poco hemos consolidado, en tan solo un año, un catálogo sólido y autores como Pierre Michon o Anna Banti se han dado a conocer. Hemos llegado ya a terceras ediciones de muchos títulos. Ojalá todos los años fueran como éste. Además, Javier Cambronero ha sido mi gran ayuda. Alfabia le debe mucho, está en lo bueno y en lo malo, es un distribuidor que muchos quisieran tener. Colocar en los<em> top ten</em> del año a Pierre Michon también nos ha colmado de alegría. El otro día lo celebramos con él y un par de botellas de vino blanco.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/alfabia.logo_.jpg" rel="lightbox[9056]"><img class="alignright size-full wp-image-9059" title="alfabia.logo" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/alfabia.logo_.jpg" alt="" width="199" height="108" /></a>No cualquiera puede comenzar con un libro de Enrique Vila-Matas. ¿Os marcásteis como primer objetivo empezar con un autor de referencia?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Por supuesto que sí, es de referencia y lo admiro muchísimo. Alfabia está encantada de tenerlo en catálogo, y más de él que habrá, ya que sacamos también para junio <em>La Orden del Finnegans</em>, un libro con textos escritos por los miembros de la orden que Vila-Matas y Lago crearon entorno a Joyce, y que presentaremos en Dublín el día del <em>Bloomsday</em> junto a Jordi Soler, Antonio Soler, Vila-Matas , Malcolm Otero, Garriga Vela y Eduardo Lago.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Casi todo vuestro catálogo se compone de volúmenes que incluyen dos obras de un mismo autor. ¿Qué os llevó a agrupar obras a pares?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Nos gusta hacer nuestras propias composiciones, es parte del oficio del editor, reinventar&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/Diana-Zaforteza-2.jpg" rel="lightbox[9056]"><img class="alignleft size-medium wp-image-9070" title="Diana Zaforteza 2" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/Diana-Zaforteza-2-255x300.jpg" alt="" width="179" height="211" /></a>No es fácil darle forma a un catálogo en el que se incluyan a escritores de la talla de Junot Díaz, Cristina Fernández Cubas, William Faulkner o Pierre Michon, incluyendo a su vez a nuevas voces como Lourdes Iglesias. ¿Qué podríamos encontrar en común entre todos vuestros autores?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Todos nos gustan, nos gustan mucho y ahora incorporamos  a Lou Reed y a David Vann, el nuevo Corman McCarthy de las letras americanas,  tiene unas críticas estupendas, ya es un boom en Irlanda, Inglaterra, Francia e Italia. Lo compartimos con Mondadori. Es buenísimo&#8230; Os animo a visitar su web <a href="http://davidvann.com">www.davidvann.com</a>. También incorporamos al jovencísimo Daniel Gascón, genial escritor de la cantera zaragozana, hijo de Antón Castro y guionista de cine junto a Jonás Trueba. Pronto estrenan película.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/Bearn.jpg" rel="lightbox[9056]"><img class="alignleft size-medium wp-image-9060" title="Bearn" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/Bearn-214x300.jpg" alt="" width="155" height="240" /></a>Sorprende ver, entre vuestros libros, una primorosa edición de <em>Bearn o La sala de las muñecas</em>, de Llorenç Villalonga, un libro que había sido maltratado en anteriores ediciones. ¿Debilidad de editora?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Creo que <em>Bearn</em> es una de las obras maestras del siglo XX, nunca me cansaré de defenderlo. Por fin tiene la edición que merece. El otro día Jorge Semprún se quedó maravillado cuando se lo regalé. Dijo &#8220;¡Al fin!&#8221;.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Tienes previsto hacer justicia con alguna otra recuperación importante?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Eso es secreto&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Un volumen también importante es <em>México</em>, en el que se reunen varios textos de prestigiosos autores entorno a aquél país. Pienso ahora en vuestra presencia en América Latina. ¿Qué tal funcionan los libros allí?</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/portada_mejico.jpg" rel="lightbox[9056]"><img class="alignright size-medium wp-image-9061" title="portada_mejico" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/portada_mejico-194x300.jpg" alt="" width="155" height="240" /></a>Estamos encantados, la distribuidora de la editorial Sexto Piso está en nuestro barco, piensa como nosotros y venden nuestros libros como si se tratase de los suyos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Crees que un editor debe encontrar su camino o tenerlo claro desde el principio y mantenerse fiel a sus criterios?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Manteniéndote fiel te abres a otros caminos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>En Alfabia pesa más la calidad que la cantidad. Diez títulos al año, teniendo en cuenta la cantidad de novedades que aparecen a diario, parece poco. ¿Os interesa más fidelizar a los lectores que buscar el éxito con un libro estrella?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Nos interesa la fidelidad y dentro de esa fidelidad también encontrar un libro estrella. ¿Quién se negaría a eso?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Aceptas originales o, por las características de vuestro sello, declinas los ofrecimientos?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Intento declinarlos pues no disponemos de tiempo, aunque nos encantaría.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/portada_palabras_poemas_recuerdos.jpg" rel="lightbox[9056]"><img class="alignleft size-medium wp-image-9062" title="portada_palabras_poemas_recuerdos" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/portada_palabras_poemas_recuerdos-199x300.jpg" alt="" width="155" height="240" /></a>Las editoriales independientes están generando mucha expectación. ¿Has notado un aumento en las exigencias de los lectores o, tú misma, como lectora, encuentras más interesante lo que están haciendo tus compañeros de trinchera que lo que se publica en las grandes empresas del sector?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Mis compañeros están haciendo un gran trabajo es increíble estoy muy orgullosa de la trinchera.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Veis efectivas las redes sociales y la comunicación 2.0? Parece que los pequeños editores han sabido introducirlas para difundir su trabajo. ¿Lo habéis notado en el feedback con los lectores?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Ayudan  a comunicar lo que estamos haciendo, las novedades que tenemos, los libros en preparación. David es un experto en eso&#8230;</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong> </strong></p>
<div id="attachment_9063" class="wp-caption alignright" style="width: 195px"><strong></strong><strong><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/faulkner1.jpg" rel="lightbox[9056]"><img class="size-medium wp-image-9063" title="faulkner1" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2010/04/faulkner1-276x300.jpg" alt="" width="185" height="202" /></a></strong><p class="wp-caption-text">William Faulkner</p></div>
<p style="text-align: justify;"><strong>Para terminar, y como estamos pidiendo al resto de editores, estando cerca el Día del Libro y la Feria del Libro de Madrid, ¿tenéis previstas novedades para estos días o nos puedes recomendar algunos de vuestros libros más recientes?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">No puedo dejar de recomendaros <em>Mosquitos,</em> de William Faulkner. Es un Faulkner de juventud muy satírico y divertido , como dice Michon Faulkner &#8220;en estado puro&#8221;, y también para los amantes de Lovecraft recomiendo fervientemente a Lord Dunsany, quien se adelantó a Tolkien y que fue maestro de Lovecraft&#8230; Es puro Tolkien.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>José A. Muñoz</strong></p>
<blockquote>
<p style="text-align: center;">Más información: <a href="http://www.edicionesalfabia.com/">Web de Ediciones Alfabia</a></p>
</blockquote>
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		<title>Jordi Soler: &#8220;Utilizo a los personajes para limar las costuras de mis novelas&#8221;</title>
		<link>http://www.revistadeletras.net/jordi-soler-utilizo-a-los-personajes-para-limar-las-costuras-de-mis-novelas/</link>
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		<pubDate>Sat, 28 Nov 2009 14:39:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Josep A. Muñoz</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Jordi Soler]]></category>
		<category><![CDATA[La fiesta del oso]]></category>
		<category><![CDATA[Mondadori]]></category>

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		<description><![CDATA[Jordi Soler vuelve a adentrarse en el recuerdo y en las cicatrices que dejó la guerra civil española. En su tercera novela sobre el asunto, el narrador, el escritor que ofrece una charla sobre los republicanos en Argèles-sur-mer, recibe de manos de una desconocida una foto tras la que se esconde el destino real de su tío abuelo Oriol...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<blockquote style="text-align: justify;"><p><strong><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2009/11/La-fiesta-del-oso.jpg" rel="lightbox[5912]"><img class="alignright size-medium wp-image-5920" title="La fiesta del oso" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2009/11/La-fiesta-del-oso-181x300.jpg" alt="La fiesta del oso" width="146" height="242" /></a>Jordi Soler</strong> (La Portuguesa, México, 1963) vuelve a adentrarse en el recuerdo y en las cicatrices que dejó la guerra civil española. En su tercera novela sobre el asunto, el narrador, el escritor que ofrece una charla sobre los republicanos en Argèles-sur-mer, recibe de manos de una desconocida una foto tras la que se esconde el destino real de su tío abuelo Oriol, dado por desaparecido en los Pirineos.</p>
<p><em><strong>La fiesta del oso</strong></em> (Mondadori) le sirve a Soler para dar por concluida (por el momento) su particular visión de la guerra. Con él charlamos sobre su novela y su trabajo como creador.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><strong>Aunque <em>La fiesta del oso</em> pueda entenderse como el final de una trilogía, en realidad es algo que no te habías planteado, ya que la idea de este libro te vino dada tras la publicación de los otros dos.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Desde luego no había intención de hacer una trilogía. De hecho, después de <em>Los rojos de ultramar</em> empecé a escribir una novela que interrumpí para escribir <em>La última hora del último día</em>, después la volví a retomar para interrumpirla otra vez y enredarme con <em>La fiesta del oso</em>. Y ahora estoy por terminar esa otra novela que ha servido como &#8220;calentamiento&#8221; (en el sentido futbolístico) para escribir las otras dos. Con esto quiero decir que se trataba de una urgencia. Estaba con el tema del poeta Artaud en Irlanda, que es de lo que va esta novela que tengo en marcha, y de pronto sentía la necesidad de regresar a La Portuguesa y después volvía a Irlanda para acabar en el Pirineo con<em> La fiesta del oso</em>. Y ahora me da temor afirmar que sean tres, porque es posible que más adelante surja de nuevo la inspiración, ya que estas novelas forman parte de mi propia experiencia vital y familiar.</p>
<blockquote style="text-align: justify;"><p><strong><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2009/11/Jordi-Soler.jpg" rel="lightbox[5912]"><img class="alignright size-full wp-image-5921" title="Jordi Soler" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2009/11/Jordi-Soler.jpg" alt="Jordi Soler" width="162" height="161" /></a>Lo que narras te toca muy de cerca. Al fin y al cabo, como bien dices, se trata de una parte de tu historia familiar. La publicación de los otros libros provocó que te llegaran informaciones nuevas sobre tu familia.</strong></p>
<p>Sí, parece inevitable. Incluso en la novela que transcurre en Irlanda hay un cameo de la guerra civil. Como tengo la manía de escribir sobre personajes que se parecen a mi familia y los narradores se parecen a mi mismo, la historia cae en una esquina de la obra y me sorprende otra vez el tema. En la nueva lo meteré ya por superstición, para no perder totalmente aquel territorio.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Escribes sobre la falsa memoria histórica, aquello que cuentan, que se dice, se comenta, la &#8220;historia oficial&#8221;, que, como sabemos, no siempre es la real, las cosas van por otro lado. ¿<em>La fiesta del oso</em> te ha servido para cerrar puertas?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La primera intención es escribir una buena novela, pero me ha servido de manera terapeútica para cerrar, como dices, esa puerta. Como el gobierno no hace nada para rescatar la memoria histórica y tomársela en serio, yo, como individuo, lo hago. Es mi manera de resolverlo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Muchas familias se encuentran en esa situación.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Sí, y las coincidencias no son tales, todo forma parte de un engranaje, hay cierta lógica. Mi madre tiene casi setenta años. Después de mucho pelear por su pensión de represaliada por la guerra civil, se la acaban de conceder ahora, justo con la aparición del libro. Parece que eran dos fuerzas que venían del pasado y, de pronto, explotan casi el mismo día. O sea que yo ya voy resolviendo el asunto de la memoria histórica.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El episodio de la conferencia en la que el narrador recibe una fotografía a través de una desconocida, lo que provoca su investigación, ¿es verídico?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Hay muchos elementos de ficción, entre ellos este. La novela nace a partir de la foto de la portada, que es la que le da la señora al narrador. En realidad la novela es el pie de foto, la historia creada desde una imagen, anclada a cosas, a episodios familiares, conformando un relato de ficción, lo que no quiere decir que sea mentira.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>O la verdad de muchas historias.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">También. El narrador plantea que las historias de guerra se parecen, son una vulgaridad. Hay gente que se tiene que ir, familiares que han muerto, personas que viven en el exilio. Las cicatrices de la guerra se parecen y se van repitiendo en cientos de miles de personas.</p>
<blockquote style="text-align: justify;"><p><strong><a href="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2009/11/jordisoler.jpg" rel="lightbox[5912]"><img class="alignleft size-medium wp-image-5922" title="jordisoler" src="http://www.revistadeletras.net/wp-content/uploads//2009/11/jordisoler-300x223.jpg" alt="jordisoler" width="216" height="160" /></a>Hay un tópico sobre la literatura, aquello de que la primera frase es lo más importante. El comienzo de<em> La fiesta del oso</em> es arrollador, visceral, el lector se ve inmerso en el infierno del barracón, en Port de la Selva, y a partir de ahí ya le tienes atrapado. Ese primer empuje es fundamental.</strong></p>
<p>Una de las grandes preguntas que me planteo cuando estoy construyendo una novela es cómo voy a lograr que el lector quede atrapado desde las primeras palabras. Juego mucho con los capítulos, pero aquí no hay más que una cabeza que piensa y te puedes equivocar, te puedes dejar llevar por lo mucho que te gusta un capítulo que a lo mejor no resulta tan efectivo. Como en la literatura hay un orden matemático, una lógica para escribir de manera efectiva la historia, una vez logras dar con ella lo demás viene añadido, sabes perfectamente cual debe ser el principio.  Hay una disposición de las piezas que es perfecta o no. Si escoges la equivocada, la novela no funciona.</p>
<p><strong>¿Y cómo saber si es la correcta?</strong></p>
<p>Cuando la has leído mil quinientas veces. Pienso en lo que estoy escribiendo durante todo el día. Voy en bici, estoy en la ducha, despertando, con esa somnolencia matinal, cuando empiezas a salir al mundo&#8230;  De repente, recuerdas que en cierta página un personaje que debía ir descalzo tiene botas y voy a buscarla y resulta que sí, que tiene botas. Es un trabajo absolutamente obsesivo que, en mi caso, dura dos años en los que no pienso en otra cosa. Por supuesto convivo con mi mujer y mis hijos, voy al cine, leo otras historias y llevo una vida aparentemente normal, pero por dentro no hago más que pensar en la novela. Aunque no sea perfecta, sé que ha sido contada de la única forma posible. Y el inicio ha de ser el que es, la cabeza es esa. Podría compararse a la arqueología, vas desenterrando piezas y de pronto encuentras la base del jarrón, ves un hueco que es la órbita ocular de la calavera.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>En ese proceso de desenterrar la historia, haces una reconstrucción de la vida de Oriol, después de que le hayan dado por muerto. Episódicamente aparecen otros personajes que forman parte de esa vida oculta y que son testigos de los cambios que provocan la transformación de Oriol hasta convertirse en un animal de bosque totalmente desquiciado&#8230;</strong></p>
<p style="text-align: justify;">&#8230;cuando era un hombre burgués de Sant Gervasi que estaba destinado a ser pianista.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Hay un trabajo profundo con esos personajes, para conseguir ensamblarlos en la novela.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Claro, me preocupa que en mis novelas no se vean las costuras. Está muy claro cuando vas escribiendo, porque tienes varias historias que debes hacer coincidir en algún momento. El primer encuentro de estas historias es siempre muy violento, se parece a un seísmo, como cuando chocan las placas tectónicas. El trabajo del novelista es limar la zona del choque para dejar una sola superficie, un solo territorio. Esto lo voy viendo muy gráficamente durante la construcción de las novelas. Conforme las he ido escribiendo, he ido aprendiendo que las costuras tectónicas del relato hay que limarlas al final para que las historias vayan creciendo con todo su vigor e ímpetu. Si empiezas a limar todo eso a media novela, te cargas la narración.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Y utilizas los personajes para limar las costuras?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Claro, una vez que está toda la furia novelística metida a lo bestia, empiezo a hilar fino, parte por parte, con un zurcido invisible que el lector no ve. A lo mejor, si la lee mil quinientas veces, como yo, sí lo percibe. Los novelistas tenemos mucha ventaja, porque disponemos de tiempo para pensar en las cosas. Y una cosa que chirría,  al cabo de seis meses, puedes repararla llevándola por otro camino. Es como el carpintero que ensambla piezas, con esos diseños escandinavos, esas sillas preciosas de madera en las que no ves el ensamblaje porque un tipo ha estado limando la superficie durante un tiempo. Hay que pasar el cepillo, sin duda.</p>
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<p style="text-align: justify;"><strong>¿Te ha obsesionado mucho Oriol, como personaje? Ni siquiera tiene un diálogo, no aparece de manera directa, siempre es a través del resto de personajes o del narrador; sin embargo, es su historia y, por supuesto, lo aprovechas para ofrecer un análisis narrativo sobre la condición humana.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Hay mucho sobre la condición humana y muchos elementos metafóricos. Tuve la tentación de ver a Oriol como la metáfora de lo que pasó con ese proyecto que fue la España republicana, como se fue descomponiendo y como terminó siendo un cuerpo amputado, tullido, disperso. Existe, como dice el narrador, la tentación de buscar este tipo de metáforas. Al final creo que Oriol la trasciende y pasa a ser, por sí mismo, sin ayuda de la metáfora, un personaje literario. Su final, transformado en oso, en una bestia de la montaña, es la metáfora de la condición humana. Y no es que vayamos a eso, sino que podríamos ir.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Queda un poco lejos, pero la historia final de Oriol me recuerda a la película de Pedro Olea <em>El bosque del lobo</em>, con José Luis López Vázquez.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">No la conozco, pero me interesa mucho. Buscando modelos, están esas personas que entran en contacto con la naturaleza y se transforman, se convierten en parte de ella. <em>El corazón de las tinieblas</em> es una novela que me encanta, ahí ves esta descomposición. Mi novela no tiene que ver nada con Conrad, pero sí que hay un modelo a seguir que es este, el hombre civilizado que regresa a la tierra, transformándose en otra cosa.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Volver a nuestros orígenes, de una manera peculiar, pero descubriendo nuestra esencia.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Es la forma positiva de verlo, sí.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Con las tres novelas que conforman esta serie de la guerra civil, ¿podríamos hablar de una unidad narrativa o has  empleado tres maneras diferentes de explorar la ficción?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Visto ahora, de aquí hacia atrás, sí hay una trilogía tal cual. Y hay tres puntos de vista distintos sobre, básicamente, la misma historia.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿La próxima será, al fin, la que comentabas al principio, sobre Artaud?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Sí, será la próxima, seguro, porque ya estoy en el punto, ya no veo la playa. Hay que acabarla ya, porque empieza a pesarme. Llegué a Irlanda hace años con la novela bajo el brazo. He ido regresando en breves períodos mientras escribía las otras. Me apetece darla por acabada, es una historia de la que estoy enamorado.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>José A. Muñoz</strong></p>
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